Galletas de jengibre


Estas galletas son típicamente navideñas, aunque se pueden tomar en cualquier época del año. Son realmente fáciles de preparar y su sabor especiado resulta muy agradable.
Con esta misma receta podemos preparar galletas decoradas (como, de hecho, haremos en los próximos días), pero si no tenemos tiempo, o ganas, también se les puede dar la presentación de "galletas artesanas" que veis en la foto.

INGREDIENTES

  • 125 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 gr de azúcar moreno
  • 250 gr de harina
  • 1 huevo batido
  • 1 cucharada de postre de jengibre en polvo
  • 1 cucharada de postre de canela en polvo
  • 1 o 2 cucharadas soperas de miel (al gusto)
Almendras crudas picadas y más azúcar moreno: para decorar

PREPARACIÓN

Precalentar el horno a 180 grados y preparar una bandeja de horno con papel de horno.

Mezclar en un bol grande los ingredientes secos de la masa. Añadir el huevo batido, la mantequilla y la miel. Amasar bien hasta conseguir una masa homogénea. Si se nos queda muy blanda, meterla media hora en la nevera, para que se enfríe la mantequilla y se compacte un poco (será más fácil trabajar con ella). Si la metemos en la nevera, apagar el horno mientras tanto.

Una vez esté la masa lista y tengamos el horno precalentándose, formar bolitas con la pasta y aplastar con los dedos, dándole una forma redondeada. No hace falta que nos queden perfectas, porque eso les dará un aspecto más "artesanal".

Yo las he hecho pequeñas, como si fueran pastas de té. Pero se pueden hacer más grandes sin problema.

Las vamos colocando en la bandeja del horno, que tenemos preparada con el papel (para que no se nos peguen). Hay que dejar una separación entre las galletas, porque al hornearse siempre crecen un poco (4 o 5 cm serán suficientes).

Sobre cada galleta, ponemos un pellizco de almendras crudas picadas. Apretamos un poquito con el dedo, para que se peguen bien a la galleta. Encima, espolvoreamos un poco de azúcar moreno.

Horneamos hasta que queden doraditas (entre 8 y 12 minutos). Hay que controlarlas bien, porque se queman enseguida. Saldrán del horno un poco blandurrias, pero al enfriarse se endurecen.

Dejar enfriar y... ¡listas!

Yo las conservo en la nevera (como todos los dulces caseros).

Con esta misma masa, podemos también preparar galletas decoradas, como las siguientes:



En próximas entradas os iré contando cómo hacerlas. Pero por hoy lo vamos a dejar aquí. ¡Sólo me queda desearos unas muy felices fiestas!

Lentejas con berenjena


Un plato de legumbres no tiene porqué resultar grasiento o pesado para ser sabroso, y éste es un buen ejemplo. Estas lentejas cocinadas con verduras son fáciles de hacer, tardan poco y están muy ricas. Y, como no llevan grasa, trituradas son fantásticas para los más peques. ¡¿Qué mas se puede pedir?!

Yo uso lentejas de la variedad "Pardinas", que son más pequeñas y oscuras que las otras, por varios motivos. Para empezar, no hace falta ponerlas en remojo con antelación. Además, se hacen antes y es más difícil que se les desprenda la piel (lo que ocasionaría un estropicio en nuestro guiso de lentejas...).

Los ingredientes son para cuatro raciones abundantes. Si quieres, las puedes congelar, pero SIN la patata (la patata congelada luego se queda como de corcho... ¡puaj!), a no ser que lo vayas a hacer en puré, que dará lo mismo.

INGREDIENTES

  • 300 ml de lentejas "Pardinas" (sí, has leído bien, la medida está en ml, ya que uso un vaso para medir...)
  • Un puñado de arroz
  • 1 tomate grande
  • 1 trozo de cebolla (al gusto)
  • 1 zanahoria grande
  • 1 pimiento
  • 1 patata mediana
  • 1 berenjena
  • 1 pastilla de caldo de pollo (Avecrem)
  • Aceite de oliva

PREPARACIÓN


Lavar bien todas las verduras, pelarlas y cortarlas en trozos. Ponerlas en una olla de tamaño adecuado.

Poner en un colador las lentejas y lavarlas bien debajo del grifo. Añadirlas a la olla. Poner también el arroz, la pastilla de Avecrem desmenuzada y un chorrito de aceite de oliva. Yo no le añado más sal, con el Avecrem creo que es suficiente.

Cubrir con agua y poner a fuego fuerte. Cuando empiece a hervir, bajar a fuego medio y dejar hacer hasta que las lentejas y todas las verduras estén cocinadas. Tardará unos 30 o 40 minutos. Remover de vez en cuando, para que no se nos pegue al fondo.

Para hacer las lentejas uso una olla convencional. No me gusta hacerlas en olla express, porque para este plato apenas se ahorra tiempo y las lentejas tienden a deshacerse.

Macarrones con setas y gambas


¡Me acabo de dar cuenta de que no os había puesto por aquí ninguna receta de pasta! Pues ya está, nos estrenamos con estos macarrones con setas y gambas, que están hechos en un momento, pero no son los típicos macarrones con tomate y queso.
Las cantidades son un poco a ojo, depende del número de comensales. Aunque hay que tener en cuenta que la ración de pasta seca por persona es de 100 gramos.

INGREDIENTES

  • Macarrones
  • Setas congeladas (yo uso un variado de setas congeladas del Mercadona)
  • Gambas CRUDAS peladas congeladas (es importante que sean crudas, porque si vienen cocidas luego nos quedarán muy secas)
  • Jamón curado en taquitos
  • Sal, pimienta, ajo en polvo
  • Aceite de oliva
  • Un chorrito de vino blanco

PREPARACIÓN

Poner a cocer la pasta como lo hagas habitualmente. Yo la hago en abundante agua con un chorrito de aceite de oliva (para que la pasta quede suelta) y 1/2 o 1 pastillita de caldo de pollo concentrado (Avecrem), dependiendo de la cantidad de agua. Como le echo el Avecrem, no hace falta ponerle sal.

Mientras se hace la pasta, poner en una sartén (en la que luego nos quepa toda la pasta cocida) un chorrito de aceite de oliva. Añadir las setas y las gambas sin descongelar. Ponerlo a fuego medio y añadir sal, pimienta y ajo en polvo al gusto (cuidado con la sal, porque luego le vamos a poner el jamón, y si nos pasamos quedará muy salado). Las setas y las gambas empezarán a soltar agua mientras se descongelan. Remover hasta que se evapore (para entonces, las setas y las gambas ya estarán casi cocinadas) y añadir un chorrito de vino blanco y unos taquitos de jamón. Seguir cocinando a fuego medio, hasta que el alcohol del vino se haya evaporado y se forme una salsita. Si queda muy seco, añadir un poquito de agua. Cuando esté listo, retiramos del fuego.

Cuando la pasta esté cocida a nuestro gusto, la escurrimos bien y la echamos en la sartén donde ya tenemos lista la salsa. Lo ponemos a fuego fuerte y rehogamos un poco, para mezclarlo todo bien y que la pasta coja el sabor de los ingredientes y... ¡listo! ¡Ya está la comida hecha!

(Por cierto, no os aconsejo que le pongáis queso rallado por encima, no le pega mucho... Lo digo por experiencia...)

Patatas con carne

Estrenamos hoy la nueva página con una receta muy apropiada para el frío que está haciendo: un guiso de patatas con carne. Por supuesto, al ser éste un plato de los llamados "tradicionales", en cada casa se hará de una manera distinta. Pero yo, pidiendo humildemente perdón a todas las abuelas, os voy a contar cómo lo hago. Este plato, además de estar muy rico, se prepara en poco tiempo... ¿qué más podemos pedir?

La lista de ingredientes vale para 3 o 4 raciones. Yo lo preparo con carne de cerdo, pero también se puede hacer con ternera.

INGREDIENTES 

1/2 kg de carne de cerdo para guisar
1 kg de patatas
1 zanahoria grande
1 tomate grande
Cebolla
1 pastilla de caldo de pollo concentrado (Avecrem)
Sal y pimienta
1 hoja de laurel
Aceite de oliva

PREPARACIÓN

Pelar, lavar y cortar las patatas en dados de tamaño mediano (cuanto más grandes sean, más tardarán en hacerse...). Reservar en un recipiente totalmente cubiertas con agua, para que no se pongan negras.
Pelar, lavar y cortar la zanahoria en trozos pequeños.
Lavar y pelar el tomate. Triturarlo con la batidora, junto con un trozo de cebolla (el tamaño es al gusto).
La carne ha de estar cortada en trozos medianos. Lo más cómodo es pedir que nos la preparen así en la carnicería. De este modo, lo único que tenemos que hacer es cortar con una tijera los trozos de grasa y retirarlos.
En una olla de tamaño apropiado para que nos quepan todos los ingredientes, dorar la carne (que previamente hemos salpimentado) con un chorrito de aceite de oliva. El fuego, fuerte. Retirar.
En el mismo aceite (si se ha consumido mucho, añadir un poquito más), a fuego medio, vertemos la mezcla triturada de tomate y cebolla. Desmenuzamos encima la pastilla de Avecrem y dejamos hacer, sin dejar de remover, hasta que se consuma el líquido.
Incorporar la zanahoria y la carne y remover bien para que cojan el sabor.
Escurrir las patatas y añadirlas. Poner también la hoja de laurel. Añadir agua hasta que casi tape los ingredientes (pero sin llegar a cubrirlos) y poner el fuego fuerte. Cuando alcance el punto de ebullición, bajar a fuego medio y dejar hacer hasta que las patatas estén blanditas (entre 20 y 30 minutos). Hay que ir removiendo de vez en cuando.
Si fuera necesario, añadir más sal, aunque a mí no me hace falta.

Los ingredientes

Como veréis en las fotos de las recetas, yo la mayoría de los ingredientes los compro en el Mercadona. De hecho, muchas recetas están adaptadas para usar ingredientes fáciles de encontrar en éste o en cualquier otro supermerecado. Y, normalmente, uso productos de marca blanca (de la del Mercadona, que me gusta bastante), con algunas excepciones, que iré indicando en cada receta. Pero, por regla general, siempre usaré marcas concretas en los siguientes productos:
- Caldo de pollo en pastillas: Avecrem
- Levadura en polvo: Royal 

Cupcakes de vainilla y chocolate negro



Para preparar estos cupcakes, vamos a necesitar:

Para poder trabajar con ellas, las magdalenas tienen que estar frías.

Primero, las rellenamos con el sirope de chocolate, usando la técnica de relleno de magdalenas que os explico AQUÍ.

Después, aplicamos el glaseado o buttercream con una manga pastelera, usando la técnica que más nos guste. Yo he usado una boquilla ancha de estrella y he hecho una espiral, de dentro hacia afuera.



Los adornos, que se aplican inmediatamente, para que se queden pegados, son fideos de chocolate y unos corazones de azúcar. Ambos se compran tal cual, y no son difíciles de encontrar en supermercados.

Glaseado de chocolate negro

Podéis usar este glaseado para rellenar y decorar vuestras tartas y cupcakes... ¡o comerlo a cucharadas! Es muy fácil de hacer y está demasiado bueno.

Estos glaseados a base de mantequilla también se conocen como buttercream, icing o topping. Yo, personalmente, prefiero la palabra en español, pero que sepáis que si los veis en algún sitio con ese nombre, en realidad es lo mismo. De hecho, para facilitaros las cosas, en los índices de recetas los pondré con todos esos nombres, vinculándolos todos a la misma receta.

Con esta cantidad de ingredientes, a mí me dio para decorar 8 cupcakes.

INGREDIENTES

  • 125 gr de azúcar glas

  • 125 gr de mantequilla sin sal

  • 50 gr de chocolate negro

  • 1 cucharada de postre de aroma de vainilla

PREPARACIÓN

La mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente: sácala de la nevera un buen rato antes.

Derretir el chocolatenegro en el microondas o al baño maría y dejar enfriar. No podemos usarlo en caliente, porque estropeará la mezcla. Para usarlo tiene que estar a temperatura ambiente y no hace falta que esté líquido del todo, con que esté pastoso nos viene bien.

Batir, con la batidora, la mantequilla y el azúcar glas, hasta obtener una pasta homogénea. Después, añade el chocolate y la vainilla. Vuelve a batir, hasta que esté todo bien mezclado.

Tiene que quedar con una textura consistente, para que mantenga la forma de la boquilla de la manga pastelera cuando la usemos para decorar.

Es posible que os pase como a mí, que la batidora al funcionar me calienta la mezcla y se queda demasiado ligera, con lo que no puedo trabajarla luego en la manga pastelera. Si es así, no pasa nada. Se mete unos 10 o 15 minutos en la nevera y se queda perfecta.

Empanadillas de atún







Éste es otro plato de lo que podríamos llamar "cocina de supervivencia", o cómo comer algo que no sean pizzas congeladas y bocadillos, aunque no sepamos cocinar. ¿Os acordáis de las patatas asadas al microondas? Pues esto tiene la misma dificultad.

Las empanadillas se pueden freír o hacer en el horno. Yo las prefiero al horno, porque encuentro que fritas quedan aceitosas (por mucho que las deje escurrir en papel de cocina) y me caen pesadas. Al horno, sin embargo, se hacen antes, es mucho más limpio y obtenemos un plato prácticamente sin grasa. ¿Qué más se puede pedir?

INGREDIENTES

  • 10 obleas para empanadillas

  • 1 lata de atún

  • 2 cucharadas soperas de tomate frito

PREPARACIÓN

Sacar de la nevera las obleas para empanadillas unos 10 minutos antes, para que se ablanden un poco y sean más flexibles. Yo uso éstas:


El paquete trae 16, pero tengo comprobado que una lata de atún me da para 10. Las que sobren se pueden guardar bien cerradas en la nevera unos días.

Precalentar el horno a 200 grados.

Escurrir muy bien el aceite del atún y desmenuzarlo con un tenedor. Ponerlo en un bol y mezclarlo con el tomate frito.

Poner una oblea en un plato y ponerle en el centro una cucharada de postre de la mezcla de atún y tomate. Doblar por la mitad y cerrar aplastando los bordes con un tenedor.


Como las vamos a hacer el el horno, si luego se nos abren un poquito no pasa nada. Pero si las fríes, ¡cuidado, porque se monta un estropicio!

En teoría, hay que pintar la superficie con un huevo batido, para que queden más doraditas y brillantes. Pero a mí me da pena gastar un huevo para hacer tan pocas, porque se desperdicia casi entero, así que omito este paso. Y ya véis en la foto que, aún así, tienen buena pinta.

Ponerlas en una bandeja de horno, forrada con papel de horno, y meter en el hono a media altura. Tardan en hacerse entre 5 y 8 minutos, dependiendo de lo doradas que las quieras.

Quiche de andar por casa (con salchichas y jamón)

Sinceramente, creo que una tortilla de patatas tiene demasiado trabajo. Cuando quiero hacer una cena rápida, pero sólo tengo cuatro cosas en la nevera, preparo una quiche.

Este plato también es muy socorrido si se os presenta visita inesperada y no tenéis nada para darles de comer, porque se prepara en un momento. Y, como se sale de lo habitual, quedaréis estupendísimamente bien.

Pero... ¿por qué digo que es una quiche de "andar por casa"? Pues porque está hecha a mi manera, simplificando procedimientos y usando ingredientes que se suelen tener rodando por la nevera.

La quiche "como Dios manda", en realidad, se hace con masa quebrada (un tipo especial de hojaldre que no sube) y hay que hacer la masa un rato antes en el horno, con peso encima, y después ponerle el relleno y volver a hornear. Yo lo digo, para que lo sepáis.

Pero yo la hago así, porque también está buena y de lo que se trata es de no complicarnos mucho la vida.

Para la base, a veces uso masa quebrada, y otras veces hojaldre. Las masas las compro congeladas (del Mercadona) y procuro que no falten en casa, ya que te pueden sacar de más de un apuro. Esta vez he usado hojaldre, pero el procedimiento y los tiempos de cocción son los mismos.


INGREDIENTES

  • 1 lámina de hojaldre o de masa quebrada

  • 5 lonchas de queso

  • 4 salchichas tipo Frankfurt

  • Taquitos de jamón

  • Queso rallado

  • 4 huevos

  • 200 ml de nata líquida

  • Sal y pimienta

  • Orégano

PREPARACIÓN

Precalentar el horno a 180 grados.

Forrar un molde para quiches o tartas bajitas con papel de aluminio. Engrasar (yo le pongo un poco de aceite y lo extiendo con la brocha de silicona).

Extender en el molde la hoja de masa (hojaldre o masa quebrada), adaptándolo bien a los bordes. Recortar los sobrantes.

Esos picos que sobran... ¡no los tires! Vuelve a congelarlos, envueltos en film transparente, que otro día los usaremos.

Pinchar con un tenedor toda la superficie de la masa.

Repartir en el fondo las lonchas de queso y poner encima, bien esparcidos, los taquitos de jamón y las salchichas (cortadas en rodajas).



Verter la nata en un bol y añadir los 4 huevos. Salpimentar (no te pases con la sal, porque el jamón ya es salado). Mezclar muy bien con un tenedor, pero SIN BATIR, con movimientos circulares, como si removieras el azúcar en el café.

Cuando esta mezcla esté homogénea, verter sobre las salchichas y el jamón. Espolvorear la superficie con abundante queso rallado y orégano.



Hornear unos 25 o 30 minutos (en la parte central del horno), hasta que al pinchar en el centro, el pincho salga limpio.

Si la parte de arriba se pone muy oscura, pero aún no está hecho, apaga la parte de arriba del horno, y que hornee sólo desde abajo.

Desmoldar con cuidado de no quemarse los dedos y... ¡listo!

Se puede comer recién hecha o templada. Para recalentarla, dale un ratito de horno o en el grill del microondas (no lo pongas en la función normal del microondas, porque la masa se va a quedar como un chicle).

Cupcakes de antojo de chocolate



Sí, porque hay días en los que se tiene antojo de chocolate... Y en uno de esos días hice estos cupcakes.

Por cierto, me he hecho el firme propósito de hacer fotos en condiciones, porque las que estaba colgando daban un poco de lastimita. Además, todas las fotos las podréis ver en el perfil de Pinterest: https://pinterest.com/aminomegustacoc/. Ya me diréis qué os parece.

Bueno, ya sin más os dejo la receta de estos cupcakes:



Lo primero que tenemos que hacer es preparar una masa para magdalenas según la receta que os di para las magdalenas de vainilla, añadiendo a la mezcla 4 cucharadas soperas colmadas de CACAO EN POLVO. Cuando esté todo bien batido, añadimos bastantes GOTAS DE CHOCOLATE (sin miedo, a puñados), como las que usamos para hacer las cookies de chocolate. Mezclamos bien con una cuchara y llenamos las cápsulas para magdalenas hasta la mitad (con las del Mercadona, a mí me salen 20).

Horneamos en el horno precalentado a 160 grados entre 15 y 20 minutos, hasta que estén hechas por dentro (lo sabremos si pinchamos en el centro y el pincho sale limpio). Es MUY IMPORTANTE no abrir para nada el horno antes de 15 minutos, porque si lo hacemos se hundirán por el centro y quedarán muy feas.

Dejamos enfriar las magdalenas antes de decorarlas.

Ahora, preparamos el glaseado siguiendo la receta del glaseado de crema de cacao, pero vamos a DOBLAR LAS CANTIDADES (porque la receta que os di es para decorar 10, y ahora nos han salido 20 magdalenas).

Cuando la mezcla tenga la consistencia adecuada (seguir los pasos de la receta), decorar con ayuda de una manga pastelera. Yo he usado una boquilla ancha de estrella y he hecho una espiral de dentro hacia afuera. Las perlitas de azúcar se le añaden justo después de aplicar el glaseado, para que se queden pegadas.

¡Y listo! Ya os podéis quitar el antojo de chocolate.

Bueno, pues espero que os guste la receta... y el cambio de imagen que le estoy dando al blog.

Estamos de estreno: ¡por fin botones sociales!

Después de varios días intentándolo, ¡por fin tenemos botones sociales!

Por supuesto, aún estoy trabajando en ello. Estos botones los hice en un momento con el Photoshop, y no pretendo que sean los definitivos. Pero, por lo menos, son funcionales. Además, pretendo aumentar la botonera.

Las instrucciones para insertarlos se las debo a Carmen, La Gallina Pintadita, que lo explica muy bien aquí. ¡Gracias Carmen!

Cupcakes de caramelo y chocolate blanco



Pinchando en los enlaces, podéis ver las recetas para preparar las magdalenas y el glaseado.

INGREDIENTES

PREPARACIÓN


Antes de decorarlas, las magdalenas tienen que estar frías, porque si no derriten el glaseado.

Rellenar las magdalenas con el caramelo. Yo lo hago de esta forma (pincha aquí).

Poner el glaseado en la manga pastelera. La boquilla dependerá de la decoración que queráis hacerle. En las fotos podéis ver que he usado una boquilla ancha con forma de estrella.

He aplicado el glaseado haciendo una espiral desde el centro hacia afuera.



La decoración son unas rosas de pasta de azúcar (o fondant). Ya más adelante os contaré cómo trabajar la pasta de azúcar, pero ya os voy adelantando que hacer cositas sencillas es muy muy fácil, y los resultados muy vistosos.

           

Glaseado de chocolate blanco



Podéis usar este glaseado para rellenar y decorar vuestras tartas y cupcakes... ¡o comerlo a cucharadas! Es muy fácil de hacer y está demasiado bueno.

Estos glaseados a base de mantequilla también se conocen como buttercream, icing o topping. Yo, personalmente, prefiero la palabra en español, pero que sepáis que si los veis en algún sitio con ese nombre, en realidad es lo mismo. De hecho, para facilitaros las cosas, en los índices de recetas los pondré con todos esos nombres, vinculándolos todos a la misma receta.

Con esta cantidad de ingredientes, a mí me dio para decorar 18 cupcakes.

INGREDIENTES

  • 250 gr de azúcar glas

  • 250 gr de mantequilla sin sal

  • 100 gr de chocolate blanco

  • 1 cucharada de postre de aroma de vainilla

PREPARACIÓN


La mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente: sácala de la nevera un buen rato antes.

Derretir el chocolate blanco en el microondas o al baño maría y dejar enfriar. No podemos usarlo en caliente, porque estropeará la mezcla. Para usarlo tiene que estar a temperatura ambiente y no hace falta que esté líquido del todo, con que esté pastoso nos viene bien.

Batir, con la batidora, la mantequilla y el azúcar glas, hasta obtener una pasta homogénea. Después, añade el chocolate y la vainilla. Vuelve a batir, hasta que esté todo bien mezclado.

Si quieres teñirlo de algún color, añádelo ahora, poco a poco, y bate bien hasta obtener el tono que quieras.

Tiene que quedar con una textura consistente, para que mantenga la forma de la boquilla de la manga pastelera cuando la usemos para decorar.

Es posible que os pase como a mí, que la batidora al funcionar me calienta la mezcla y se queda demasiado ligera, con lo que no puedo trabajarla luego en la manga pastelera. Si es así, no pasa nada. Se mete unos 10 o 15 minutos en la nevera y se queda perfecta.

Espero que os guste tanto como a nosotros.

Si os ha gustado esta receta, recordad que podéis compartirla muy fácilmente en vuestras redes sociales favoritas, con los botoncitos que hay aquí debajo.

Besitos y... ¡hasta el próximo post!

Magdalenas de vainilla


Estas magdalenas se hacen tomando como base la receta del bizcocho de yogur, pero añadiéndo a la mezcla 1 y 1/2 cucharadas de postre de aroma de vainilla. Yo he usado éste:


Precalentar el horno. La temperatura dependerá de si vamos a hacer magdalenas solas o son para hacer cupcakes:

- Magdalenas: 180 grados (170 si el horno tiene ventilador).

- Cupcakes: 170 grados (160 si el horno tiene ventilador). Tardan más en hacerse, pero quedan más planitas, lo que es mejor para luego decorarlas.

Repartir esta mezcla en los papelitos para magdalenas (con los del Mercadona, a mí me salen 20). Llenarlos hasta la mitad, que luego sube mucho y se puede derramar (quedando muy feo).


Hornear unos 20 minutos, hasta que al pinchar el centro te salga limpio. Pero no abrir el horno antes de 15 minutos, porque se estropea. Si ves que la superficie se pone muy oscura pero aún no está hecho, bajar un poco la temperatura.

Cuando estén frías, las puedes adornar. Puedes hacer variedad: unas cuantas sólo con azúcar, otras con azúcar y nueces, otras con cobertura de chocolate, otras con un glaseado,… También puedes hacer magdalenas rellenas o usarlas como base para unos cupcakes.

Galletas de mantequilla



Otra receta de galletas. Aquí no tomaremos como base la masa de las cookies, sino que es una receta completamente distinta. Son muy fáciles de hacer y están buenísimas. Las podemos comer solas, untadas con Nocilla (jejeje...) o usarlas como base para hacer galletas decoradas, ya que nos proporcionan una base firme. Quedan crujientes y no resultan duras.

INGREDIENTES

  • 125 gr de mantequilla

  • 125 gr de azúcar

  • 1 cucharada de postre de azúcar vainillado

  • 1 huevo

  • 250 gr de harina

PREPARACIÓN


Batir la mantequilla con los dos tipos de azúcar. Añadir el huevo y volver a batir.

Ahora añadimos a la mezcla la mitad de la harina y batimos otra vez. Después, añadimos el resto de la harina, pero ya lo mezclaremos con ayuda de una cuchara primero y amasando con las manos después, hasta obtener una masa homogénea.



Envolver con film transparente y meter en la nevera una media hora (para que se endurezca la mantequilla y sea más fácil trabajar con la masa).

Precalentar el horno a 180 grados.

Estirar la masa con un rodillo en una superficie enharinada y cuando tenga el grosor deseado cortar con ayuda de un cortapastas. Si no tenéis ninguno a mano, podéis usar un vaso. También podemos hacer bolitas con la mano y aplastarlas en la placa del horno, sobre el papel, como ya hemos hecho otras veces. Pero yo encuentro que éstas quedan mejor cortadas.



La operación más delicada es levantar las galletas sin que se deformen. Yo me ayudo de un cuchillo sin filo y voy con mucho cuidado. Es más fácil si quitáis primero los bordes sobrantes.



Por cierto, los bordes se vuelven a amasar y a estirar, que de ahí salen más galletas. ¡Aquí no se tira nada!

Colocar las galletas en una bandeja de horno preparada con un papel de horno. Hornear unos 10 minutos, hasta que queden doradas.

Si las vais a decorar, primero hay que dejarlas enfriar.

Os pongo aquí una foto de cómo quedan decoradas con glasa real, pero no os riáis mucho: sé que están regular, pero son las primeras que hago... Cuando depure un pelín la técnica, os explicaré cómo se hacen.

Patatas asadas al microondas



Ésta es una forma rápida, limpia y sana de cocinar las patatas. Como el microondas las cocina en su propio jugo, quedan mucho más sabrosas que simplemente hervidas. En la foto se ven servidas sólo con un chorrito de aceite de oliva y sal, pero les vendrá bien vuestra salsa favorita, como la salsa de queso azul o roquefort.

Estas patatas al microondas pueden solucionaros la cena un día que no sepáis qué hacer, o que no tengáis ganas de meteros mucho en cocina, pero que no se os apetezca comer de precocinados. Esta receta está incluida en el recopilatorio 20 CENAS MUY FÁCILES de este mismo blog. Echadle un vistazo, que seguro que encontráis ideas interesantes.

Os dejo por aquí también el enlace a la receta de las patatas asadas en horno convencional, por si preferís prepararlas así.

Y ya, sin más, vamos a preparar las patatas asadas al microondas.

PREPARACIÓN


Cocinaremos la patata con su piel, así que lo primero es lavarla muy bien y secarla.

Después, haremos agujeros pinchando por toda la patata con un tenedor. Este paso es muy importante, porque si no lo hacemos la patata explotará dentro del microondas (y nos tocará limpiarlo).




Usaremos el mismo método para cocinar una o varias patatas. De hecho, podemos hacer a la vez tantas patatas como quepan en un plato de tamaño adecuado a nuestro microondas.

Poner las patatas en un plato e introducir sin tapar, en el microondas. El tiempo dependerá del tamaño de las patatas, de la cantidad y de la potencia del microondas. Para que os hagáis una idea, para una patata mediana como la de la foto, a 650W (la potencia máxima de mi microondas), tarda entre 5 y 7 minutos. Si hay más patatas, tardará más.

Sabremos que las patatas están hechas cuando las podamos atravesar completamente con facilidad (porque están tiernas por dentro):


Es mejor ir dándole tiempo poco a poco, sobre todo al principio, hasta que sepamos más o menos lo que tarda en nuestro horno. Si aún están crudas, no hay problema: se ponen un ratito más y ya está. Pero si nos pasamos de tiempo quedan muy secas.

Del mismo modo, si hay varias patatas de distintos tamaños, tendremos que sacar del microondas antes las más pequeñas y darles algo más de tiempo a las mayores, para que todas queden bien hechas.

Una vez cocinadas, cortar en rodajas. ¡Cuidado, que queman mucho! Podéis pelarlas, pero con piel están muy ricas.

Las podéis servir con aceite y sal o con alguna salsa. A mí me encantan con la una salsa de queso azul o roquefort.

Estas patatas son un acompañamiento ideal para una carne o un pescado a la plancha, como en la siguiente foto:



Bueno, pues yo me despido ya por hoy. Espero que os guste tanto como a nosotros y que las hagáis con frecuencia, ya que es una forma rápida y sana de comer patatas.

Si os ha gustado esta receta, recordad que podéis compartirla muy fácilmente en vuestras redes sociales favoritas, con los botoncitos que hay aquí debajo.

Besitos y... ¡hasta el próximo post!

Cupcakes de plátano y miel



¿Os acordáis de los cupcakes de naranja y chocolate? ¿Verdad que eran fáciles? Pues estos también lo son, y la combinación de sabores es realmente deliciosa.

Pinchando en los enlaces, podéis ver las recetas para preparar las magdalenas y el glaseado.

INGREDIENTES


PREPARACIÓN


Antes de decorarlas, las magdalenas tienen que estar frías, porque si no derriten el glaseado.

Poner el glaseado en la manga pastelera. La boquilla dependerá de la decoración que queráis hacerle. En las fotos podéis ver que he usado una boquilla ancha con forma de estrella.

He aplicado el glaseado haciendo una espiral desde el centro hacia afuera.



La decoración son unas mariposas de pasta de azúcar (o fondant) rosa. Ya más adelante os contaré cómo trabajar la pasta de azúcar, pero ya os voy adelantando que hacer cositas sencillas es muy muy fácil, y los resultados muy vistosos.

                 

Glaseado de miel

Podéis usar este glaseado para rellenar y decorar vuestras tartas y cupcakes... ¡o comerlo a cucharadas! Es muy fácil de hacer y está demasiado bueno.

Estos glaseados a base de mantequilla también se conocen como buttercream, icing o topping. Yo, personalmente, prefiero la palabra en español, pero que sepáis que si los veis en algún sitio con ese nombre, en realidad es lo mismo. De hecho, para facilitaros las cosas, en los índices de recetas los pondré con todos esos nombres, vinculándolos todos a la misma receta.

Las cantidades de ingredientes son para decorar 12 cupcakes.

INGREDIENTES

  • 150 gr de azúcar glas

  • 150 gr de mantequilla sin sal

  • 2 cucharadas soperas colmadas miel

PREPARACIÓN


La mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente: sácala de la nevera un buen rato antes.

Es muy importante que la miel no esté muy líquida. Es mejor usar una miel buenecita, que lleve menor cantidad de agua y tienda a solidificarse. Si lo necesitas, puedes meterla en la nevera un rato antes, para lograr la textura adecuada. Si es una miel de las que no se solidifican, aunque sean muy cómodas, no nos va a servir para hacer un glaseado, porque licuará demasiado la mezcla y no le podremos dar forma con la manga pastelera.

Batir, con la batidora, la mantequilla y el azúcar glas, hasta obtener una pasta homogénea. Después, añade la miel y vuelve a batir, hasta que esté todo bien mezclado.

A mí no me gustó mucho el color que tenía el glaseado, así que le eché unas gotitas de colorante líquido amarillo, hasta que obtuve el tono que quería.

Tiene que quedar con una textura consistente, para que mantenga la forma de la boquilla de la manga pastelera cuando la usemos para decorar.

Es posible que os pase como a mí, que la batidora al funcionar me calienta la mezcla y se queda demasiado ligera, con lo que no puedo trabajarla luego en la manga pastelera. Si es así, no pasa nada. Se mete unos 10 o 15 minutos en la nevera y se queda perfecta.

Magdalenas de plátano

Estas magdalenas se hacen tomando como base la receta del bizcocho de yogur, pero añadiendo un plátano grande (o 1 y medio si son medianos) a la masa. El plátano tiene que estar bien maduro. Batirlo todo muy bien con la batidora.


Precalentar el horno. La temperatura dependerá de si vamos a hacer magdalenas solas o son para hacer cupcakes:

- Magdalenas: 180 grados (170 si el horno tiene ventilador).

- Cupcakes: 170 grados (160 si el horno tiene ventilador). Tardan más en hacerse, pero quedan más planitas, lo que es mejor para luego decorarlas.

Repartir esta mezcla en los papelitos para magdalenas (con los del Mercadona, a mí me salen 20). Llenarlos hasta la mitad, que luego sube mucho y se puede derramar (quedando muy feo).


Hornear unos 20 minutos, hasta que al pinchar el centro te salga limpio. Pero no abrir el horno antes de 15 minutos, porque se estropea. Si ves que la superficie se pone muy oscura pero aún no está hecho, bajar un poco la temperatura.

Con estas magdalenas de plátano hay que tener en cuenta una cosa: la masa nos va a quedar distinta que la normal del bizcocho de yogur, al haberle añadido el plátano a la mezcla. Cuando salgan del horno, parecerán iguales que otras magdalenas (como, por ejemplo, las magdalenas de naranja), pero al poco se desinflarán bastante. ¡No os asustéis! Si habíamos comprobado que estaban bien cocidas (pinchando en el centro) NO se van a hundir del todo. Lo que pasa es que, por el plátano, la masa se queda más compacta. Y luego tendrá una textura más mantecosa.

Cuando estén frías, las puedes adornar. Puedes hacer variedad: unas cuantas sólo con azúcar, otras con azúcar y nueces, otras con cobertura de chocolate, otras con un glaseado,… También puedes usarlas como base para unos cupcakes.

Cupcakes de naranja y chocolate



Si os gusta esta combinación de sabores, os van a encantar. ¡Y más cuando veáis que la complicación es mínima!

Pinchando en los enlaces, podéis ver las recetas para preparar las magdalenas y el glaseado.

INGREDIENTES




PREPARACIÓN


Antes de decorarlas, las magdalenas tienen que estar frías, porque si no derriten el glaseado.

Rellenar las magdalenas con la mermelada, como ya os expliqué en otra ocasión (ver explicación).

Poner el glaseado en la manga pastelera. La boquilla dependerá de la decoración que queráis hacerle. En las fotos podéis ver que he usado una boquilla ancha con forma de estrella.

He aplicado el glaseado haciendo una espiral desde el centro hacia afuera.



Como decoración, le he puesto una pastilla de chocolate negro.

                    

Glaseado de crema de cacao

Podéis usar este glaseado para rellenar y decorar vuestras tartas y cupcakes... ¡o comerlo a cucharadas! Es muy fácil de hacer y está demasiado bueno.

Estos glaseados a base de mantequilla también se conocen como buttercream, icing o topping. Yo, personalmente, prefiero la palabra en español, pero que sepáis que si los veis en algún sitio con ese nombre, en realidad es lo mismo. De hecho, para facilitaros las cosas, en los índices de recetas los pondré con todos esos nombres, vinculándolos todos a la misma receta.

Las cantidades de ingredientes son para decorar 12 cupcakes.

INGREDIENTES

  • 150 gr de azúcar glas

  • 150 gr de mantequilla sin sal

  • 3 cucharadas soperas colmadas de crema de cacao (Nocilla, Nutella o similar)

PREPARACIÓN


La mantequilla tiene que estar a temperatura ambiente: sácala de la nevera un buen rato antes.

Batir, con la batidora, la mantequilla y el azúcar glas, hasta obtener una pasta homogénea. Después, añade la crema de cacao y vuelve a batir, hasta que esté todo bien mezclado.

Tiene que quedar con una textura consistente, para que mantenga la forma de la boquilla de la manga pastelera cuando la usemos para decorar.

Es posible que os pase como a mí, que la batidora al funcionar me calienta la mezcla y se queda demasiado ligera, con lo que no puedo trabajarla luego en la manga pastelera. Si es así, no pasa nada. Se mete unos 10 o 15 minutos en la nevera y se queda perfecta.

Magdalenas de naranja

Estas magdalenas se hacen tomando como base la receta del bizcocho de yogur.

Una vez mezclados todos los ingredientes con la batidora, añadir la ralladura de dos naranjas y mezclar muy bien con una cuchara.



Precalentar el horno. La temperatura dependerá de si vamos a hacer magdalenas solas o son para hacer cupcakes:

- Magdalenas: 180 grados (170 si el horno tiene ventilador).

- Cupcakes: 170 grados (160 si el horno tiene ventilador). Tardan más en hacerse, pero quedan más planitas, lo que es mejor para luego decorarlas.

Repartir esta mezcla en los papelitos para magdalenas (con los del Mercadona, a mí me salen 20). Llenarlos hasta la mitad, que luego sube mucho y se puede derramar (quedando muy feo).



Hornear unos 20 minutos, hasta que al pinchar el centro te salga limpio. Pero no abrir el horno antes de 15 minutos, porque se estropea. Si ves que la superficie se pone muy oscura pero aún no está hecho, bajar un poco la temperatura.

Cuando estén frías, las puedes adornar. Puedes hacer variedad: unas cuantas sólo con azúcar, otras con azúcar y nueces, otras con cobertura de chocolate, otras con un glaseado,… También puedes hacer magdalenas rellenas o usarlas como base para unos cupcakes.

Bizcocho de yogur

Esta es la "famosa" receta del bizcocho de yogur. Es un bizcocho muy fácil de hacer y que queda muy jugoso. Se puede usar esta misma receta como base para hacer magdalenas o cupcakes.

INGREDIENTES

  • 1 yogur blanco sin azúcar

  • Con la medida del vasito de yogur: 1 de aceite de girasol, 2 de azúcar y 3 de harina.

  • 3 huevos

  • 1 sobre de levadura

PREPARACIÓN


Precalentar el horno a 180 grados.

Poner todos los ingredientes en un bol grande y batir bien con la batidora.

Verter toda la mezcla en un molde de horno engrasado.

Se puede espolvorear la superficie con azúcar o colocar nueces y encima el azúcar.

Hornear unos 30 o 35 minutos, hasta que al pinchar el centro salga limpio. Pero no abrir el horno antes de 20 minutos, porque se estropea. Si la superficie se pone muy oscura pero aún no está hecho, bajar un poco la temperatura.

Dejar enfriar un poco antes de desmoldar.

Una vez frío, lo puedes adornar a tu gusto: rellenarlo, ponerle una cobertura de chocolate o glaseado (si le has puesto nueces por encima, no lo cubras).