
Hoy os traigo esta receta de rosquillas de anís. Éste es uno de esos postres tradicionales que nos teletransportan a nuestra niñez, por lo menos a mí. Recuerdo a mi madre haciendo estas rosquillas de toda la vida.
El otro día me acordé de que hacía años que no las preparaba, así que me puse manos a la obra. Y, como conseguí hacerles unas fotos antes de que volaran todas, he querido compartirlas con vosotros.
INGREDIENTES
Con estas cantidades, salen unas 20 rosquillas.
- 150 gr de harina
- 25 gr de azúcar (y algo más para espolvorear)
- 100 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- 1 copita de anís
- 1 huevo
- Una pizca de sal
- Aceite para freír (yo he usado de girasol)
PREPARACIÓN
Ponemos los ingredientes en un bol, mezclamos bien y amasamos, hasta conseguir una pasta homogénea.
Sobre la encimera enharinada, estiramos la pasta con un rodillo. Después la cortamos en tiras y damos forma a las rosquillas. Yo creo que ésta es la parte más "difícil", ya que esta masa es bastante pegajosa y tendremos que espolvorear más harina. Cuando formemos nuestras rosquillas, las iremos dejando sobre la misma encimera enharinada, para que no se nos peguen.
Si una masa nos resulta demasiado pegajosa, siempre es mejor enharinar la superficie de trabajo y nuestras propias manos para trabajarla, antes que añadir más harina a la mezcla, porque luego la masa nos quedaría muy dura.
Si una masa nos resulta demasiado pegajosa, siempre es mejor enharinar la superficie de trabajo y nuestras propias manos para trabajarla, antes que añadir más harina a la mezcla, porque luego la masa nos quedaría muy dura.
Las freímos en el aceite hasta que se doren. Hemos de tener cuidado con la temperatura del aceite, para que no nos queden demasiado oscuras. Yo empiezo friendo a fuego fuerte y voy bajando poco a poco el fuego, a medida que el aceite se calienta. La última tanda acabo haciéndola a fuego medio.
Cuando vayan saliendo de la sartén, las dejamos sobre papel de cocina, para que absorba el exceso de aceite.
Cuando estén frías, las espolvoreamos con más azúcar y... ¡listas!
Como podéis ver, la dificultad de esta receta es mínima... ¡y están muy ricas! Así que espero que os gusten tanto como a nosotros.
Besitos y... ¡hasta el próximo post!
Que ricas te han quedado Carmen, tienen una pinta fantástica. Un bico
ResponderEliminarmuy buena pinta y el blog te está quedando precioso !!!
ResponderEliminarHola, que pintaza! hace poco tiempo que estoy siguiendote, por aqui me quedo!
ResponderEliminarSilvia
chup-chup-chup.blogspot.com
Te he dejado un detalle en lanasifils ( mi otro blog de labores)
si te apetece recogerlo, esta en
http://lanasifils.blogspot.com.es/2013/05/reocnocimientos-para-lanasifils.html
besos
Hola guapetona, dirás que dónde ando metida, y es que he cambiado la imagen del blog y he estado terminando los últimos retoques, siento no haberte comentado antes, sabes que te sigo de forma incondicional. Me encantan tus recetas. Un besote muy fuerte.
ResponderEliminar¡Cómo me gustan las preparaciones con anís! Estas rosquitas te han quedado estupendas y súper tentadoras. Por eso, me llevo la receta para prepararlas porque me encantan.
ResponderEliminar¡Saludos!