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Conservas de mermelada casera: cómo hacerlas y precauciones que debemos tener.

Fuente foto: http://www.dreamstime.com

Hacer mermelada casera resulta bastante sencillo y el resultado es delicioso. Lo podéis ver, por ejemplo, en la receta de mermelada de fresa, que veíamos el otro día.

La mermelada casera nos durará en el frigorífico de una semana a diez días sin problemas. Pero, claro, ya que hacemos mermelada... ¿por qué no la conservamos?

Las conservas de mermelada son una buena forma de aprovechar la fruta de temporada, y poder degustarla meses después. Y está el aliciente de usar sólo productos naturales, ya que los únicos conservantes que llevarán serán el zumo de limón y el azúcar.

Además, podemos decorar los tarros para que nos queden taaaan chulis... ¿Cómo nos podremos resistir a hacerlas?

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El procedimiento es algo laborioso, pero nada complicado. Eso sí, hemos de seguir bien las instrucciones y tener muy en cuenta las siguientes precauciones, para evitar llevarnos un disgusto.

Y si nos nos decidimos... ¡siempre podemos optar por congelar la mermelada! Después, sólo hay que descongelar a temperatura ambiente y nos quitamos de historias.

PRECAUCIONES: MUY IMPORTANTE

  • Las conservas caseras no son como las industriales: al no llevar ningún tipo de conservantes artificiales, siempre cabe la posibilidad de que no estén completamente en condiciones. Aunque tenga buen aspecto, una conserva casera puede que esté en mal estado. Las consecuencias de ingerir una conserva casera en mal estado pueden ir desde transtornos intestinales leves a cosas más graves. Por eso, cada uno debe hacerlas y consumirlas bajo su propia responsabilidad.
  • Mientras hacemos mermelada, trabajamos con azúcar a muy altas temperaturas, que puede provocar graves quemaduras (igual que cuando hacemos caramelo). Nosotros tendremos que extremar las precauciones, pero lo mejor es que no haya niños en la cocina. Más vale prevenir que curar.
  • Las conservas se han de guardar en tarros de cristal. Estos tarros se pueden agrietar al hervirlos para esterilizarlos, o incluso estallar con los cambios bruscos de temperatura. SIEMPRE que veamos un tarro agrietado (aunque sea mínimamente) lo tiraremos a la basura. Si estaba lleno, no intentaremos aprovechar su contenido, ya que puede tener trocitos de cristal. NO MERECE LA PENA.
  • Para hacer la mermelada usaremos siempre fruta en estado óptimo de maduración. Quitaremos las partes dañadas o excesivamente maduras, pues pueden contener bacterias que estropearían la conserva.
  • Las tapas de los tarros que usemos han de estar en perfecto estado, para que hagan el vacío. Podemos reutilizar tarros de otras conservas, siempre que las tapas estén bien.

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INSTRUCCIONES PARA HACER LAS CONSERVAS DE MERMELADA

Mientras se va haciendo la mermelada, procederemos a esterilizar los tarros de cristal. Para ello, los introduciremos junto con las tapas (aunque destapados) en una cacerola y los cubriremos completamente con agua. Llevaremos a ebullición y dejaremos hervir a fuego fuerte unos 20 minutos.

Pasado este tiempo, los sacaremos CON CUIDADO DE NO QUEMARNOS y sin tocarlos por dentro (podemos usar unas pinzas de cocina) y los dejaremos escurrir sobre un trapo limpio. Si queda humedad en las tapas, hemos de secarlas bien con papel de cocina.

Cuando esté hecha nuestra mermelada, la dejaremos templar en la cacerola, para que no estallen los tarros de cristal al llenarlos con algo demasiado caliente. Cuando haya perdido temperatura, llenaremos los tarros hasta el borde. Hemos de tener cuidado de que no se manche la boca del tarro por fuera: si nos pasa, lo limpiamos bien con papel de cocina. Cerramos inmediatamente con sus tapas correspondientes. Hemos de asegurarnos de que quedan perfectamente cerrados.

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Una vez llenos, hemos de proceder a la segunda esterilización de los tarros, que servirá para terminar de matar bacterias y hará el vacío. Para ello, ponemos los tarros cerrados en una cacerola y los cubrimos completamente con agua. Llevamos nuevamente a ebullición y dejamos hervir otros 20 minutos. Pasado este tiempo, los sacamos del agua (podemos ayudarnos de un trapo, para no quemarnos) y los dejamos boca abajo sobre un trapo limpio. Han de reposar así 12 horas, durante las cuales no los tocaremos.

Pasado este tiempo, si lo hemos hecho bien y los tarros estaban en buen estado, deben haber quedado al vacío, lo que permitirá que nuestra mermelada esté en buen estado varios meses. Sabremos que no se ha hecho el vacío si la tapa está levantada por el centro y/o hace ruido al presionar.

Los tarros que no hayan quedado al vacío, hemos de introducirlos en el frigorífico y consumir su contenido en una semana o diez días.

Los que sí estén bien, los etiquetaremos (para saber su contenido y la fecha de envasado) y guardaremos en un lugar seco y donde no les de la luz. Pueden durarnos meses.

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Espero que os haya resultado interesante este post.

Besitos y... ¡hasta mañana!







 

Comentarios

  1. Genial!!!! ayer hice la mermelada de fresa con tu receta y... madre mía que riquísimaaaa!!!!! Así que no se si llegaré a envasar al vacío algún día porque en casa ha triunfado y solo queda la mitad... jijijiji
    Besotes!!!

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  2. Hola!soy de Costa Rica,espero muy pronto contarles como me quedo la mermelada de fresa

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