Ir al contenido principal

Mermelada de mandarina


Cuando hicimos la mermelada de fresa, ya vimos que hacer mermeladas caseras es una tarea fácil y gratificante, porque los resultados son deliciosos. Pero hacer mermelada de fresa nos puede dar algo de pereza, porque es fácil encontrarla en las tiendas. Así que vamos a hacer una mermelada que no es tan común en los supermercados: la mermelada de mandarina.

Como siempre, os voy a dar las cantidades para que os salga un tarro de tamaño mediano, que podéis conservar sin problemas de una semana a diez días en la nevera.



Si queréis hacer más cantidad, para hacer conservas caseras, simplemente tenéis que aumentar las cantidades de ingredientes proporcionalmente. Y AQUÍ podéis ver cómo hacer las conservas caseras de mermelada y las precauciones que debéis tener.

INGREDIENTES

  • 800 gr de mandarinas
  • El zumo de 1/2 limón
  • Azúcar

PREPARACIÓN


Lavamos y pelamos las mandarinas, quedándonos sólo con la pulpa: es decir, quitaremos la piel de fuera, retiraremos las pepitas (si las hay) y pelaremos los gajos uno a uno, para quedarnos sólo con el contenido. Intentaremos aprovechar todo el zumo que vaya soltando.



Reservaremos un trozo de la piel de fuera de una mandarina, bien limpia, y la cortaremos a tiritas muy finas. Si lo preferimos, podemos rallarla. Lo añadimos a la pulpa de la mandarina. Esto es opcional, claro.

Añadimos también el zumo de medio limón.

Pesamos todo junto: la pulpa de mandarina con su zumo, la ralladura de la piel y el zumo de limón. Con el peso que nos salga, añadiremos la mitad de azúcar. Es decir, a mí me pesó 400 gr, con lo que le añadí 200 gr de azúcar.

Ponerlo todo junto en la cacerola donde vayamos a hacer la mermelada, mezclar y dejar macerar tapado durante media hora.

Pasada esa media hora, ponemos la cacerola destapada a fuego fuerte y llevamos a ebullición. Después, continuamos la ebullición (que haga "chup-chup") a fuego lento de 20 a 30 minutos, hasta que se espese lo suficiente. Iremos removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

Hemos de tener en cuenta que los cítricos tienen una alta proporción de pecticina, que hará que la mermelada espese una vez fría. Por eso, no podemos dejar que esté al fuego tanto tiempo como la mermelada de fresa, porque se nos quedaría una mermelada muy dura (lo que no es agradable...).

Si alguna vez nos ocurre que, al enfriarse, nos damos cuenta de que la mermelada nos ha quedado dura, ¡que no cunda el pánico! Tiene arreglo. Sólo tenemos que volver a ponerla en una cacerola, le añadimos zumo (en este caso de mandarina) y algo más de azúcar. Removemos bien (primero a fuego fuerte, y cuando hierva bajamos el fuego), hasta que quede todo integrado. Retiramos del fuego y dejamos enfriar otra vez. Quedará perfecta.



Una vez enfriada la mermelada a temperatura ambiente, la metemos en un bote de cristal, bien cerrado, y... ¡al frigorífico!

Nos quedará una mermelada aromática, más suave que la de naranja, que combina perfectamente con pan tostado, queso fresco,... Yo ahora mismo estoy haciendo unos yogures cremosos con leche condensada, que con esta mermelada tienen que estar increíbles.



Bueno, que no me enrollo más. Espero que os haya gustado esta receta y... ¡nos vemos en el próximo post! 

Un beso.


Comentarios

  1. Me quedo la receta Carmen, el color y la textura que te ha quedado me parece perfecta, besos

    ResponderEliminar
  2. Hola Carmen, qué mermelada más deliciosa has conseguido, debe estar para hartarse, con ese color y esa textura, no me puedo resistir. Muchos besitos,

    Sueños de Amor y Canela

    ResponderEliminar
  3. ¡Qué receta tan buena Carmen! en www.calidadgourmet.com hemos lanzado hace poco una nueva mermelada de mandarina con sabor a canela ¡está deliciosa!

    ResponderEliminar

Publicar un comentario

Muchas gracias por dejar tu comentario. Me encanta leerlos todos y me ayudan a mejorar este blog día a día... ¡Sin vosotros, esto sería muy aburrido!
En este espacio respetamos la diversidad de opiniones, vuestras sugerencias y las críticas constructivas. Pero cualquier comentario ofensivo o fuera de tono no será respondido, sino que lo eliminaré en cuanto lo vea. Aquí no alimentamos a los trolls...

LO MÁS VISTO EN EL ÚLTIMO MES:

Patatas asadas al microondas

Ésta es una forma rápida, limpia y sana de cocinar las patatas. Como el microondas las cocina en su propio jugo, quedan mucho más sabrosas que simplemente hervidas. En la foto se ven servidas sólo con un chorrito de aceite de oliva y sal, pero les vendrá bien vuestra salsa favorita, como la salsa de queso azul o roquefort.

Estas patatas al microondas pueden solucionaros la cena un día que no sepáis qué hacer, o que no tengáis ganas de meteros mucho en cocina, pero que no se os apetezca comer de precocinados. Esta receta está incluida en el recopilatorio 20 CENAS MUY FÁCILES de este mismo blog. Echadle un vistazo, que seguro que encontráis ideas interesantes.

Os dejo por aquí también el enlace a la receta de las patatas asadas en horno convencional, por si preferís prepararlas así.

Y ya, sin más, vamos a preparar las patatas asadas al microondas.
PREPARACIÓN
Cocinaremos la patata con su piel, así que lo primero es lavarla muy bien y secarla.
Después, haremos agujeros pinchando por to…

Salsa de queso azul o roquefort

Hoy os traigo esta rica salsa de queso azul, muy fácil de hacer, que resulta ideal para acompañar carnes y patatas (fritas, al horno, asadas al microondas,...). También se me ocurre que, si ponemos un par de cucharadas de esta salsa sobre unos macarrones rehogaditos, tienen que estar buenísimos.
Pero no sólo nos va a servir para acompañar platos calientes, sino que también la podemos usar para aliñar ensaladas.
En fin, como veis es una salsa tremendamente versátil. Eso sí, os tiene que gustar el queso, claro, porque el sabor es intenso.

Por cierto, si os gusta el queso, os encantarán estas galletas saladas de queso azul y nueces. ¡Tenéis que probarlas! Y si os gusta el queso menos intenso, estas galletas saladas de queso y bacon son ideales para vosotros.
Yo hoy he hecho la salsa con queso azul, pero si queremos salsa de roquefort la haremos exactamente igual, sólo que sustituyendo el queso azul por la misma cantidad de roquefort.



INGREDIENTES100 gr de queso azul (o roquefort)250 ml d…

Conservas de mermelada casera: cómo hacerlas y precauciones que debemos tener.

Hacer mermelada casera resulta bastante sencillo y el resultado es delicioso. Lo podéis ver, por ejemplo, en la receta de mermelada de fresa, que veíamos el otro día.
La mermelada casera nos durará en el frigorífico de una semana a diez días sin problemas. Pero, claro, ya que hacemos mermelada... ¿por qué no la conservamos?
Las conservas de mermelada son una buena forma de aprovechar la fruta de temporada, y poder degustarla meses después. Y está el aliciente de usar sólo productos naturales, ya que los únicos conservantes que llevarán serán el zumo de limón y el azúcar.
Además, podemos decorar los tarros para que nos queden taaaan chulis... ¿Cómo nos podremos resistir a hacerlas?


El procedimiento es algo laborioso, pero nada complicado. Eso sí, hemos de seguir bien las instrucciones y tener muy en cuenta las siguientes precauciones, para evitar llevarnos un disgusto.
Y si nos nos decidimos... ¡siempre podemos optar por congelar la mermelada! Después, sólo hay que descongelar a tempe…

2 tintes a prueba: Majirel de L'Oreal vs. Igora Royal de Schwarzkopf. ¿Con cuál me quedo?

He de confesaros que no me gusta demasiado ir a la peluquería. Habrá a quien sí le guste, que se relaje,... Pero yo no. Sé que en estoy puedo ser un poco rara, pero no me relajo, me parece que pierdo demasiado tiempo y, por si fuera poco, acabo con el cuello destrozado del lava-cabezas (o como sea que se llame ese invento infernal, ese potro de tortura).
Eso sí, me gusta ir con el pelo arreglado, sin canas ni raíces. Porque una es rara, pero coqueta. Y para que no se me vean las canas, he de teñirme cada cuatro semanas.
Solución: voy a la peluquería cada tres o cuatro meses, para retocarme el corte (y ya de paso sí me dan el color allí), pero el resto de las veces me tiño yo en casa. Eso sí, el teñirte en casa no ha de significar usar productos de baja calidad, por lo que voy a una tienda de productos específicos de peluquería para comprar los tintes.
Los tintes que uso son de los mejorcitos, orientados a uso profesional y se aplican (como en la peluquería) con brocha, lo que asegura…

Fichas para aprendizaje y práctica de lecto-escritura en MAYÚSCULAS

Con esta entrada inicio una serie de posts, en la que os voy a ir facilitando una colección de fichas para el aprendizaje y práctica de la lecto-escritura en mayúsculas (en español, se entiende).
A mí me enseñó a leer mi madre cuando tenía 3 años, con ayuda de los famosos cuadernillos Rubio. Sí, los de toda la vida, y aún siguen haciéndolos.
El método de esos cuadernillos me sigue pareciendo perfectamente válido, y me gustaría poder usarlos para ayudar a mi hijo en la tarea de aprender a leer y escribir. Pero me encuentro con un problema: los cuadernillos Rubio (y de otras marcas comerciales) enseñan primero las letras minúsculas y (una vez el alumno ya sabe leer y escribir en minúsculas) pasan luego a las mayúsculas.
Esto, en principio, no debería suponer un problema: creo que todos los de nuestra generación hemos aprendido a leer así...
El problema me lo encuentro cuando a mi hijo, en el cole, han empezado a enseñarle las mayúsculas (y ya después pasarán a las minúsculas). Es decir…