Cañas de cabello de ángel


Hoy os traigo una receta dulce muy simple. ¿Os acordáis de las cañas de chocolate? Pues estas cañas de cabello de ángel se hacen igual, pero cambiando el relleno. 

El cabello de ángel es un dulce que se obtiene al cocer la pulpa de algunas variedades de calabaza (la más común es la cidra, que tiene un mayor contenido de fibra) con azúcar, hasta obtener unos filamentos caramelizados de color dorado. Se utiliza como relleno de bizcochos, hojaldres,...




Por supuesto, lo podemos preparar en casa. Pero yo, en esta ocasión, lo he comprado ya hecho. Lo venden normalmente enlatado y no es difícil de encontrar (yo lo he comprado en el Mercadona...).

INGREDIENTES

  • Hojaldre
  • Cabello de ángel
  • Azúcar glas

PREPARACIÓN


Si el hojaldre es congelado, dejamos que se descongele bien a temperatura ambiente.

Precalentamos el horno a 200 grados (o la temperatura que recomiende las instrucciones de uso del hojaldre).

Espolvoreamos la superficie de trabajo con abundante azúcar glas y ponemos la lámina de hojaldre encima. Sobre él, añadimos más azúcar glas. Estiramos la masa con un rodillo. Esto hará que se pegue bien el azúcar y que luego no nos quede tan gordo.

Ahora cortamos el hojaldre en tres tiras, a lo largo. En el centro de cada una, vamos poniendo el cabello de ángel, con ayuda de dos cucharillas, dejando los bordes limpios, para poder cerrar las cañas. 

Doblar uno de los bordes, a lo largo, sobre el relleno. Doblar después el otro, para cerrarlo. Presionar un poco para que se pegue el hojaldre (no mucho, que si no se espachurra). Podemos humedecer el cierre con un poco de agua, para ayudar a que el hojaldre se pegue mejor. Darle la vuelta, para que siempre nos quede abajo el cierre del hojaldre (si no, se abren el el horno). Cortar a la longitud deseada.

Yo, en esta ocasión, quería obtener seis cañas larguitas, así que he cortado cada una de las tres tiras por la mitad.

Todo esto lo podéis ver mucho más claramente en la siguiente foto.


¿Veis? Es más largo de explicar que lo que es realmente...

Ahora ponemos nuestras cañas (con el cierre para abajo) sobre una bandeja de horno, preparada con papel de horno.


Horneamos hasta que el hojaldre esté doradito, unos 10 minutos, dependiendo del horno. Cuando estén a nuestro gusto, las dejaremos enfriar a temperatura ambiente.

Una vez frías, sólo nos queda espolvorear con azúcar glas, para que queden como nevaditas y... ¡listo!



Un consejo: ¡frías de la nevera están más ricas!

Ya veis que la receta de hoy es de lo más simple.



Sólo me queda deciros una cosa. Estoy haciendo importantes cambios en el diseño del blog. En los próximos días iré implementando dichos cambios, que harán que la estética del blog cambie radicalmente. Así que si veis cosas raras mientras tanto, no os preocupéis, es que estoy trabajando en ello. 

Besos y... ¡hasta el próximo post!

3 comentarios:

  1. Tienen que estar estupendas, que buena pinta. Besos.

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  2. que buenas mi anterior post era empanadillas de cabello de angel y quedan deliciosas te cojo una jjejj bsssss

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  3. GRACIAS CARMEN.....AUN NO PROBE TUS RECETAS POR FALTA DE HORNO,,,PERO LO HARE EN CUANTO PUEDA..LO QUE SI DESEO DECIRTE ES LO GRATO QUE ME RESULTA TU TRATO...TRANSMITES MUCHA DULZURA..ADEMAS DE QUE ERES BELLISIMA...
    ME PREGUNTO SI TIENES ALGUNA ENFERMEDAD DE ESAS QUE TE HACEN CONECTAR CON EL ALMA....YO ESTOY EN ESA LUCHA ..OTRO DIA TE CUENTO MAS SI DESEAS CONOCERME..

    UN BESAZO,,
    ELISA

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