Mini Layer Cake de Brown Velvet con Icing de Cheese Buttercream (¡toma ya!)



Es decir: una mini-tarta a capas, de bizcocho Brown Velvet con glaseado de queso.

Ésta es la tartita que preparé para San Valentín. Y, para ser la primera que hago, tampoco me ha quedado tan mal... Lo que sí os aseguro es que el sabor es insuperable. Os pongo una fotito del corte de la tarta, para que os hagáis una idea:



Para hacer esta tarta he empleado, básicamente, estas dos recetas (pinchando en los enlaces, accederéis a las recetas detalladas):
El bizcocho lo he hecho siguiendo la receta tal cual. Con las cantidades que vienen he tenido para la tarta completa y tres cupcakes. El bizcocho de la tarta lo he hecho con unos moldes pequeños en forma de corazón: os pongo la foto, para que os hagáis una idea del tamaño (comparados con una cápsula de magdalena normalita).





He llenado los dos moldes a 3/4 de su capacidad y han tardado unos 20 minutos en el horno, según las instrucciones de la receta. Como os he comentado, me ha sobrado masa para 3 cupcakes.

Siempre que hacemos una tarta, es mejor hacer el bizcocho el día antes y dejarlo reposar en la nevera. Así se asienta y será más fácil cortarlo sin que se desmigue. Yo guardé los dos corazones de bizcocho, sin desmoldar (para que no se deformaran), dentro de un tupper en la nevera hasta el día siguiente.

Cuando vayamos a montar la tarta, hemos de dejar preparado el glaseado de queso por lo menos con una hora de antelación, para que coja la consistencia adecuada (recordemos que esta buttercream es más ligera que las demás).

Una vez desmoldados, corté los dos corazones de bizcocho por la mitad, con un cuchillo bien afilado. Y los rellené con el glaseado (sin teñir), de la siguiente manera:

  
Una vez hecho esto, cubrí toda la superficie de la tarta con una buena capa del mismo glaseado, ayudándome de un cuchillo plano de punta redonda (si tenéis una espátula, mejor), intentando que el acabado fuera lo más liso posible.

El resto del glaseado lo teñí con colorante en pasta Extra Red de Sugarflair, para hacer los detalles con la manga pastelera. Pero no sé qué pasó, que se volvió demasiado líquido y difícil de manejar. Creo que la próxima vez tendré que volver a dejarlo una hora en la nevera después de teñirlo. Pero ese día no tenía tiempo, e hice lo que pude.


Con la cantidad de glaseado que os pongo en la receta, tuve para la tarta entera (relleno, cobertura y decoración) y para cubrir los 3 cupcakes que me salieron de más con la mezcla del bizcocho.

Una vez glaseada la tarta entera, le coloqué la decoración de fondant (pasta de azúcar). Ésta hay que dejarla hecha, por lo menos, del día antes, para que se seque y se endurezca. Como véis, son flores (hechas con unos cortadores) de fondant con perlitas plateadas, y una mariquita. Esta figurita es mi primer modelado en pasta de azúcar, así que, por favor, sed indulgentes. Os pongo una foto de detalle:


Como estáis viendo, con esta tartita he estado experimentando varias cosas que jamás había hecho antes. Obviamente, el resultado no es profesional, porque me falta práctica, pero creo que no voy desencaminada... Lo que sí estaba insuperable era el sabor... Y aquí, para terminar, os dejo una nueva foto del corte, para que se os haga la boca agua ¡y os animéis a hacerla!


2 comentarios:

  1. Enhorabuena te ha quedado muy bien, y de lo más apetecible. El modelado está muy bien y mas para ser el primero (a mi no se me da nada bien)

    Besos

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  2. woooow que rica¡¡
    carmen pasate por mi blog te dejado por alli un premio¡¡

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