Mermelada de pimientos del piquillo


Esta mermelada agridulce resulta ideal en los entrantes, o para acompañar una carne, unas patatas asadas,... Yo no la usaría para rellenar un pastel (aunque contra gustos no hay nada escrito, claro) ¡¡¡pero sobre unas tostaditas con queso blanco de untar está riquísima!!!



Además, resulta tremendamente fácil de hacer... ¿os vais a resistir?

INGREDIENTES

  • Un bote o lata de pimientos del piquillo
  • Azúcar
  • Vinagre
  • Agua

PREPARACIÓN

Escurrimos y pesamos los pimientos. Añadimos la mitad del peso de los pimientos escurridos en azúcar. Es decir: a mí me pesaron 360 gramos, por lo que añadí 180 gramos de azúcar.

Trituramos los pimientos con el azúcar.

Lo ponemos en una cazuela metálica y añadimos un chorrito de vinagre y un poquito de agua.

Encendemos el fuego al máximo y cuando alcance el punto de ebullición bajamos el fuego. Continuamos la ebullición (que haga chup-chup) durante 40 o 45 minutos, hasta que alcance la textura de mermelada. Remover de vez en cuando.

Con las mermeladas hay que tener en cuenta que cuando se enfrían siempre se espesan. Así que hemos de tener cuidado de que no se nos quede dura.

Dejamos enfriar.

Si vemos que está muy líquida, la ponemos un ratito más al fuego.

Si nos ha quedado dura, añadimos más agua y la ponemos al fuego, removiendo bien para aligerarla.

Una vez tenga la textura deseada, enfriamos en la nevera y... ¡listo!


Como os digo, esta mermelada está buenísima. Además, mirad que color más bonito tiene.





En serio, tenéis que probarla...

Besitos y... ¡hasta el próximo post!

Estoy enlazando esta receta a la fiesta de enlaces del blog Personalización de Blogs.

Tutorial para añadir botones sociales a tu blog: segunda parte

Ayer, en la primera parte de este tutorial, veíamos que podemos tener unos botones rectangulares sin complicarnos para nada la existencia. Nos quedaría una cosa así:



Esto, con unos botones bonitos claro, puede ser una muy buena opción de tener en nuestro blog un toque distinto a los demás. Y, además, ¡es muy fácil!

Pero si lo que queremos es tener varios botones, uno junto al otro, y que funcionen individualmente, tendremos que dedicarle un poquito más de tiempo, ya que hemos de tocar código HTML


¡No os asustéis! Que os lo voy a explicar paso a paso, con capturas de pantalla, para que nadie se pierda.

Lo que os voy a explicar no me lo he inventado yo, sino que tengo que agradecérselo a Carmen, que ya lo explicaba en su blog La gallina pintadita, quien sigue las explicaciones que da Kira en Her new leaf. Lo que yo voy a hacer aquí es simplemente detallar más el método que ellas siguen para añadir los botones sociales. Cuando lo hagáis, ya veréis que es mucho más fácil de lo que parece.

PRIMER PASO: PHOTOBUCKET

Bueno, en realidad lo primero que tenemos que hacer es diseñar (o que nos diseñen) unos botones bonitos, que se adapten a la estética de nuestro blog. También los podemos buscar en internet: encontramos paquetes de botones sociales de descarga gratuita.

Muy importante: los botones han de tener unas medidas adecuadas a nuestro blog (porque luego no vamos a poder redimensionarlos). Los que pongo en el ejemplo son de 50x50 píxeles, para que os hagáis una idea.

Y deben estar en formato .png, con el fondo transparente. Nosotros podemos haberlos diseñado con fondo transparente, pero si los guardamos como .jpg, se genera automáticamente un fondo blanco (con lo que nos quedará un recuadro alrededor del botón). El formato .png es el único que nos va a conservar el fondo transparente.

Una vez tenemos listos nuestros botones, no los podemos añadir directamente. El código HTML que vamos a usar nos va a pedir la URL de cada botón (de cada archivo de imagen) para poder funcionar bien.

La URL es la dirección, el "rinconcito de Internet" en el que están guardada cada cosa, ya sea una página web, nuestro blog o, en este caso, los botoncitos. 

Como nosotros no podemos asignarle aleatoriamente una URL, ni Blogger nos va a dejar hacerlo, necesitamos usar un programa externo de almacenaje de imágenes que nos genere una URL para cada imagen. Y para esto nos va a servir Photobucket.

Tenemos que entrar en http://photobucket.com/ y registrarnos, para crear una cuenta. 

Una vez estemos dentro de nuestra cuenta, veremos esta pantalla, desde la que podremos subir las imágenes que queramos (en este caso, los botones en formato .png).




Cuando le damos a Upload, nos aparece esta pantalla:



Le damos a Browse Files, para elegir en tu ordenador los archivos de imagen que queremos subir. Yo he elegido el botón de Facebook, que sé que está en formato .png, con fondo transparente y tiene unas dimensiones de 50x50 píxeles.

Cuando se haya subido la imagen (tarda poquito) vemos esta pantalla.



Vamos a seleccionar View Library, para ver mis imágenes. Y vemos esta pantalla:



Ahora le doy a la imagen con la que quiero trabajar (en nuestro ejemplo, el botón de Facebook que acabamos de subir).


Cuando hemos entrado en el archivo de imagen que nos interesa, vemos que nos aparece un cuadro con distintos códigos. El que necesitamos es el que se llama Direct Link. Con hacer clic en el código, se copia solo.

El código que acabamos de copiar es la URL de la imagen, que luego podremos pegar en el código HTML que os voy a facilitar para que funcionen nuestros botones sociales.

Ya hemos terminado con Photobucket, pero no lo cerramos, porque vamos a necesitar copiar luego este código... ¡y tenemos que subir al programa todos los botones!

SEGUNDO PASO: BLOGGER


Ahora tenemos que irnos en Blogger a la pestaña Diseño de nuestro blog. Aquí, seleccionamos "Añadir un gadget".


Se nos va a abrir un cuadro, en el que hemos de seleccionar el tipo de Gadget que necesitamos, en este caso de HTML (lo que me va a permitir añadir código HTML en mi blog).



Ahora se nos abrirá el cuadro donde escribiremos nuestro código HTML.

El título lo dejamos en blanco.

En el cuadro de Contenido, por cada botón que queramos añadir, escribiremos:

<a href="URL del link" target="_blank"><img src="URL de la imagen"></a>
  • URL del link: a la página donde quiero que vaya cuando se pique en la imagen (en este caso, la dirección de mi página de Facebook).
  • URL de la imagen: el código que hemos copiado en Photobucket.
(Lo que está escrito en rojo y el subrayado es para que lo veáis bien: vosotros escribidlo todo en negro).

Si tenéis alguna duda con respecto a lo que es la URL y cómo averiguarla, podéis consultar este post, donde os lo explico al detalle.

Así, en este ejemplo, nos quedaría el código:

<a href="https://www.facebook.com/pages/A-m%C3%AD-no-me-gusta-cocinar/204220686372355?ref=hl" target="_blank">
<img src="http://i1295.photobucket.com/albums/b626/aminomegustacoc/botoacutenfacebook-1_zps0dc0c85d.png" /></a>


Si quiero añadir más botones, para que salgan juntos, voy pegando la misma secuencia de código (sin dejar espacios) todas las veces que necesite. Solo tendré que cambiar las URL del link y de la imagen en cada caso.

Así, para que salgan tres botones, el cuadro de código HTML quedaría así:
Ya sólo nos queda guardar, colocar el gadget en el lugar que queramos (en la pantalla de Diseño) y comprobar cómo ha quedado.
Y... ¡listo! 
Espero que os resulte útil este tutorial.

De la misma forma que hemos añadido los botones sociales, también podemos personalizar completamente nuestra barra de páginas. En este otro tutorial os explico cómo hacerlo.
La semana que viene volveré a la carga, con más recetas y puede que otras cositas. 
Besitos y... ¡hasta el próximo post!


Tutorial para añadir botones sociales a tu blog: primera parte

Hoy no tenemos receta, sino que os voy a explicar, paso a paso, cómo añadir los botones sociales a vuestros blogs. Este tutorial, en principio, es para Blogger. Pero también nos puede servir para Wordpress (de hecho, yo primero lo hice en Wordpress y me funcionó bien). De todas formas, si necesitáis un paso a paso para Wordpress, no dudéis en decírmelo y os lo haré.

Todos sabemos lo importantísimo que es vincular nuestro blog con las redes sociales más usadas, para darnos a conocer y captar lectores (y potenciales clientes, quien tenga esa finalidad). Cada red social te facilita la opción de añadir directamente el enlace de la misma en tu blog, sin que tengamos que rompernos la cabeza ni nada. El problema es que no quedan demasiado bonitos...

Y hacer una cosita un poco más mona tampoco es difícil, ni requiere grandes conocimientos de diseño ni de programación.

Yo os voy a contar dos formas de hacerlo: una muy simple y otra un pelín más elaborada (pero que voy a explicar paso a paso, para que nadie se pierda). Y vosotros ya elegís la que mejor os convenga.

Por cierto, si tenéis alguna duda con respecto a lo que es la URL y cómo averiguarla, podéis consultar este post, donde os lo explico al detalle.

OPCIÓN MEGA-SIMPLE


Con este método, vamos a tratar los botones como simples imágenes (en formato .jpg), como si fueran fotos.

Lo primero es diseñar nuestros botones. Para que queden bien de esta manera, lo mejor es que sean rectangulares y con un tamaño adecuado a nuestro ancho de columna. Por ejemplo, yo sé que mi ancho de columna es de 260 píxeles, por lo que he "diseñado" unos botones de 220x50 píxeles (220 de largo y 50 de alto).





Veis que es tan fácil como un rectángulo con esas medidas relleno de un color plano y con el nombre de cada red social en una letra simplita. Vosotros, por supuesto, os podéis currar el diseño todo lo que os apetezca, para adaptarlo a la estética de vuestro blog. Eso sí, cada botón es un archivo distinto. Y es importante definir las medidas del archivo a la hora de diseñarlo, porque luego no os va a dejar modificar el tamaño.

Una vez tenemos nuestros botoncitos, en el modo DISEÑO de Blogger, incluimos cada botón en un Gadget de Imagen, vinculando dicha imagen a nuestra página o perfil de la red correspondiente.

El resultado sería una cosa así:


Estos botones son perfectamente funcionales y, con un diseño bonito, pueden quedar muy bien en nuestro blog. Pero siempre quedarán uno debajo del otro: por eso es importante que sean rectangulares y de un tamaño adecuado a nuestro ancho de columna: para que la estética sea armoniosa y no "canten".

SEGUNDA OPCIÓN


Pero yo sé que queréis los botones redonditos que, pese a estar uno junto al otro, funcionen independientemente. ¿Verdad que sí?




Pues para esto necesitamos un código HTML y unas cositas más. Pero que nadie se me asuste, porque lo voy a explicar todo pasito a pasito.

Sin embargo, no os quiero aturrullar hoy. Para un día ya es bastante información: mañana os explicaré esta segunda forma de hacerlo. 

- Os dejo AQUÍ el vínculo con la segunda parte de este tutorial. -

¡Así que estad atentos!

Mientras tanto, podéis ir diseñando vuestros propios botones a vuestro gusto. La única condición es que, para este segundo método, es mejor que sean en formato .png y con el fondo transparente. ¡Ya mañana os contaré el motivo!

Tampoco deberíais descartar el primer método, ya que, con un buen diseño, los botones rectangulares pueden llamar la atención y ser un signo distintivo de vuestro blog. Y, como es taaaaaan fácil de hacer, podéis hacer la prueba.

Besitos y... ¡que no me falte nadie mañana!

Galletas de queso y bacon


Hoy os traigo esta receta de galletas saladas con queso y bacon, ideales como aperitivo o para un picoteo. La receta es del blog de Esmeralda: Recelandia. Seguro que la conocéis, pero si no es así lo mejor es que le hagáis una visita, porque tiene unas cosas increíbles. Además, ahora está de sorteo, si os dais prisa aún llegáis.

Estas galletitas no tienen ningún misterio y están deliciosas, ¡os las recomiendo!




He seguido la receta de Esmeralda, aunque con algunas variaciones. Con estas cantidades de ingredientes, me salieron 24 galletas.

INGREDIENTES

  • 110 gr de harina
  • 50 gr de mantequilla (que esté blandita)
  • 1 huevo
  • 60 gr de queso rallado
  • 30 gr de bacon
  • Un buen pellizco de orégano
  • Sal y pimienta al gusto

PREPARACIÓN

Cortamos el bacon en trocitos y lo freímos en una sartén. Escurrimos bien y apartamos.

Mezclamos el resto de ingredientes en un bol, primero con una cuchara y después amasamos con la mano, hasta obtener una mezcla homogénea. Añadimos el bacon frito y volvemos a amasar, cuidando de que quede bien repartido.

Formamos un cilindro con la masa, lo envolvemos con film transparente y lo dejamos reposar media hora en la nevera, para que se endurezca un poco.

Pasada esa media hora, precalentamos el horno a 180 grados y sacamos la masa del frigorífico. La desenvolvemos y la cortamos en rodajas (lo más finas que podamos).





Vamos poniendo las rodajitas en una bandeja de horno, preparada con papel de horno. Si se nos deforman, les podemos dar forma con los dedos, para que queden redonditas y más o menos iguales.



Horneamos entre 15 y 20 minutos, dependiendo del horno.

Cuando estén doraditas, las sacamos, dejamos enfriar sobre una rejilla y... ¡listo!





Espero que os gusten estas galletas saladas tanto como a nosotros. Y recordad que estoy incluyendo un botón en todas las recetas para que podáis imprimirlas (sólo el texto de la receta: ingredientes y preparación, sin imágenes ni historias) y os sea más fácil llevároslas a la cocina.

Besitos y... ¡hasta el próximo post!

Cañas de cabello de ángel


Hoy os traigo una receta dulce muy simple. ¿Os acordáis de las cañas de chocolate? Pues estas cañas de cabello de ángel se hacen igual, pero cambiando el relleno. 

El cabello de ángel es un dulce que se obtiene al cocer la pulpa de algunas variedades de calabaza (la más común es la cidra, que tiene un mayor contenido de fibra) con azúcar, hasta obtener unos filamentos caramelizados de color dorado. Se utiliza como relleno de bizcochos, hojaldres,...




Por supuesto, lo podemos preparar en casa. Pero yo, en esta ocasión, lo he comprado ya hecho. Lo venden normalmente enlatado y no es difícil de encontrar (yo lo he comprado en el Mercadona...).

INGREDIENTES

  • Hojaldre
  • Cabello de ángel
  • Azúcar glas

PREPARACIÓN


Si el hojaldre es congelado, dejamos que se descongele bien a temperatura ambiente.

Precalentamos el horno a 200 grados (o la temperatura que recomiende las instrucciones de uso del hojaldre).

Espolvoreamos la superficie de trabajo con abundante azúcar glas y ponemos la lámina de hojaldre encima. Sobre él, añadimos más azúcar glas. Estiramos la masa con un rodillo. Esto hará que se pegue bien el azúcar y que luego no nos quede tan gordo.

Ahora cortamos el hojaldre en tres tiras, a lo largo. En el centro de cada una, vamos poniendo el cabello de ángel, con ayuda de dos cucharillas, dejando los bordes limpios, para poder cerrar las cañas. 

Doblar uno de los bordes, a lo largo, sobre el relleno. Doblar después el otro, para cerrarlo. Presionar un poco para que se pegue el hojaldre (no mucho, que si no se espachurra). Podemos humedecer el cierre con un poco de agua, para ayudar a que el hojaldre se pegue mejor. Darle la vuelta, para que siempre nos quede abajo el cierre del hojaldre (si no, se abren el el horno). Cortar a la longitud deseada.

Yo, en esta ocasión, quería obtener seis cañas larguitas, así que he cortado cada una de las tres tiras por la mitad.

Todo esto lo podéis ver mucho más claramente en la siguiente foto.


¿Veis? Es más largo de explicar que lo que es realmente...

Ahora ponemos nuestras cañas (con el cierre para abajo) sobre una bandeja de horno, preparada con papel de horno.


Horneamos hasta que el hojaldre esté doradito, unos 10 minutos, dependiendo del horno. Cuando estén a nuestro gusto, las dejaremos enfriar a temperatura ambiente.

Una vez frías, sólo nos queda espolvorear con azúcar glas, para que queden como nevaditas y... ¡listo!



Un consejo: ¡frías de la nevera están más ricas!

Ya veis que la receta de hoy es de lo más simple.



Sólo me queda deciros una cosa. Estoy haciendo importantes cambios en el diseño del blog. En los próximos días iré implementando dichos cambios, que harán que la estética del blog cambie radicalmente. Así que si veis cosas raras mientras tanto, no os preocupéis, es que estoy trabajando en ello. 

Besos y... ¡hasta el próximo post!

Mermelada de mandarina


Cuando hicimos la mermelada de fresa, ya vimos que hacer mermeladas caseras es una tarea fácil y gratificante, porque los resultados son deliciosos. Pero hacer mermelada de fresa nos puede dar algo de pereza, porque es fácil encontrarla en las tiendas. Así que vamos a hacer una mermelada que no es tan común en los supermercados: la mermelada de mandarina.

Como siempre, os voy a dar las cantidades para que os salga un tarro de tamaño mediano, que podéis conservar sin problemas de una semana a diez días en la nevera.



Si queréis hacer más cantidad, para hacer conservas caseras, simplemente tenéis que aumentar las cantidades de ingredientes proporcionalmente. Y AQUÍ podéis ver cómo hacer las conservas caseras de mermelada y las precauciones que debéis tener.

INGREDIENTES

  • 800 gr de mandarinas
  • El zumo de 1/2 limón
  • Azúcar

PREPARACIÓN


Lavamos y pelamos las mandarinas, quedándonos sólo con la pulpa: es decir, quitaremos la piel de fuera, retiraremos las pepitas (si las hay) y pelaremos los gajos uno a uno, para quedarnos sólo con el contenido. Intentaremos aprovechar todo el zumo que vaya soltando.



Reservaremos un trozo de la piel de fuera de una mandarina, bien limpia, y la cortaremos a tiritas muy finas. Si lo preferimos, podemos rallarla. Lo añadimos a la pulpa de la mandarina. Esto es opcional, claro.

Añadimos también el zumo de medio limón.

Pesamos todo junto: la pulpa de mandarina con su zumo, la ralladura de la piel y el zumo de limón. Con el peso que nos salga, añadiremos la mitad de azúcar. Es decir, a mí me pesó 400 gr, con lo que le añadí 200 gr de azúcar.

Ponerlo todo junto en la cacerola donde vayamos a hacer la mermelada, mezclar y dejar macerar tapado durante media hora.

Pasada esa media hora, ponemos la cacerola destapada a fuego fuerte y llevamos a ebullición. Después, continuamos la ebullición (que haga "chup-chup") a fuego lento de 20 a 30 minutos, hasta que se espese lo suficiente. Iremos removiendo de vez en cuando con una cuchara de madera.

Hemos de tener en cuenta que los cítricos tienen una alta proporción de pecticina, que hará que la mermelada espese una vez fría. Por eso, no podemos dejar que esté al fuego tanto tiempo como la mermelada de fresa, porque se nos quedaría una mermelada muy dura (lo que no es agradable...).

Si alguna vez nos ocurre que, al enfriarse, nos damos cuenta de que la mermelada nos ha quedado dura, ¡que no cunda el pánico! Tiene arreglo. Sólo tenemos que volver a ponerla en una cacerola, le añadimos zumo (en este caso de mandarina) y algo más de azúcar. Removemos bien (primero a fuego fuerte, y cuando hierva bajamos el fuego), hasta que quede todo integrado. Retiramos del fuego y dejamos enfriar otra vez. Quedará perfecta.



Una vez enfriada la mermelada a temperatura ambiente, la metemos en un bote de cristal, bien cerrado, y... ¡al frigorífico!

Nos quedará una mermelada aromática, más suave que la de naranja, que combina perfectamente con pan tostado, queso fresco,... Yo ahora mismo estoy haciendo unos yogures cremosos con leche condensada, que con esta mermelada tienen que estar increíbles.



Bueno, que no me enrollo más. Espero que os haya gustado esta receta y... ¡nos vemos en el próximo post! 

Un beso.


Conservas de mermelada casera: cómo hacerlas y precauciones que debemos tener.

Fuente foto: http://www.dreamstime.com

Hacer mermelada casera resulta bastante sencillo y el resultado es delicioso. Lo podéis ver, por ejemplo, en la receta de mermelada de fresa, que veíamos el otro día.

La mermelada casera nos durará en el frigorífico de una semana a diez días sin problemas. Pero, claro, ya que hacemos mermelada... ¿por qué no la conservamos?

Las conservas de mermelada son una buena forma de aprovechar la fruta de temporada, y poder degustarla meses después. Y está el aliciente de usar sólo productos naturales, ya que los únicos conservantes que llevarán serán el zumo de limón y el azúcar.

Además, podemos decorar los tarros para que nos queden taaaan chulis... ¿Cómo nos podremos resistir a hacerlas?

Fuente foto: http://www.dreamstime.com


El procedimiento es algo laborioso, pero nada complicado. Eso sí, hemos de seguir bien las instrucciones y tener muy en cuenta las siguientes precauciones, para evitar llevarnos un disgusto.

Y si nos nos decidimos... ¡siempre podemos optar por congelar la mermelada! Después, sólo hay que descongelar a temperatura ambiente y nos quitamos de historias.

PRECAUCIONES: MUY IMPORTANTE

  • Las conservas caseras no son como las industriales: al no llevar ningún tipo de conservantes artificiales, siempre cabe la posibilidad de que no estén completamente en condiciones. Aunque tenga buen aspecto, una conserva casera puede que esté en mal estado. Las consecuencias de ingerir una conserva casera en mal estado pueden ir desde transtornos intestinales leves a cosas más graves. Por eso, cada uno debe hacerlas y consumirlas bajo su propia responsabilidad.
  • Mientras hacemos mermelada, trabajamos con azúcar a muy altas temperaturas, que puede provocar graves quemaduras (igual que cuando hacemos caramelo). Nosotros tendremos que extremar las precauciones, pero lo mejor es que no haya niños en la cocina. Más vale prevenir que curar.
  • Las conservas se han de guardar en tarros de cristal. Estos tarros se pueden agrietar al hervirlos para esterilizarlos, o incluso estallar con los cambios bruscos de temperatura. SIEMPRE que veamos un tarro agrietado (aunque sea mínimamente) lo tiraremos a la basura. Si estaba lleno, no intentaremos aprovechar su contenido, ya que puede tener trocitos de cristal. NO MERECE LA PENA.
  • Para hacer la mermelada usaremos siempre fruta en estado óptimo de maduración. Quitaremos las partes dañadas o excesivamente maduras, pues pueden contener bacterias que estropearían la conserva.
  • Las tapas de los tarros que usemos han de estar en perfecto estado, para que hagan el vacío. Podemos reutilizar tarros de otras conservas, siempre que las tapas estén bien.

Fuente foto: http://www.dreamstime.com

INSTRUCCIONES PARA HACER LAS CONSERVAS DE MERMELADA

Mientras se va haciendo la mermelada, procederemos a esterilizar los tarros de cristal. Para ello, los introduciremos junto con las tapas (aunque destapados) en una cacerola y los cubriremos completamente con agua. Llevaremos a ebullición y dejaremos hervir a fuego fuerte unos 20 minutos.

Pasado este tiempo, los sacaremos CON CUIDADO DE NO QUEMARNOS y sin tocarlos por dentro (podemos usar unas pinzas de cocina) y los dejaremos escurrir sobre un trapo limpio. Si queda humedad en las tapas, hemos de secarlas bien con papel de cocina.

Cuando esté hecha nuestra mermelada, la dejaremos templar en la cacerola, para que no estallen los tarros de cristal al llenarlos con algo demasiado caliente. Cuando haya perdido temperatura, llenaremos los tarros hasta el borde. Hemos de tener cuidado de que no se manche la boca del tarro por fuera: si nos pasa, lo limpiamos bien con papel de cocina. Cerramos inmediatamente con sus tapas correspondientes. Hemos de asegurarnos de que quedan perfectamente cerrados.

Fuente foto: http://www.dreamstime.com


Una vez llenos, hemos de proceder a la segunda esterilización de los tarros, que servirá para terminar de matar bacterias y hará el vacío. Para ello, ponemos los tarros cerrados en una cacerola y los cubrimos completamente con agua. Llevamos nuevamente a ebullición y dejamos hervir otros 20 minutos. Pasado este tiempo, los sacamos del agua (podemos ayudarnos de un trapo, para no quemarnos) y los dejamos boca abajo sobre un trapo limpio. Han de reposar así 12 horas, durante las cuales no los tocaremos.

Pasado este tiempo, si lo hemos hecho bien y los tarros estaban en buen estado, deben haber quedado al vacío, lo que permitirá que nuestra mermelada esté en buen estado varios meses. Sabremos que no se ha hecho el vacío si la tapa está levantada por el centro y/o hace ruido al presionar.

Los tarros que no hayan quedado al vacío, hemos de introducirlos en el frigorífico y consumir su contenido en una semana o diez días.

Los que sí estén bien, los etiquetaremos (para saber su contenido y la fecha de envasado) y guardaremos en un lugar seco y donde no les de la luz. Pueden durarnos meses.

Fuente foto: http://www.dreamstime.com


Espero que os haya resultado interesante este post.

Besitos y... ¡hasta mañana!







 

Brownies de crema de cacao



Hoy os traigo esta receta de brownies que se hace en un momento.

A mí, personalmente, me gusta más la receta clásica de brownies, que tampoco reviste ninguna dificultad... Pero si tenéis un antojo de chocolate repentino, o una visita inesperada para merendar, esta receta de brownies simplificados os pueden sacar de más de un apuro.

Además, se hacen en cápsulas para magdalenas, con lo que se manchan menos cacharros. Y, además, si los compramos con dibujitos, podemos jugar con la presentación.

INGREDIENTES


Para hacer 4 brownies sólo necesitaremos:
  • 140 gr de crema de cacao
  • 1 huevo
  • 30 gr de harina

PREPARACIÓN


Precalentamos el horno a 180 grados y preparamos los moldes para magdalenas en una bandeja de horno.

Ponemos todos los ingredientes juntos en un bol y batimos bien, para obtener una mezcla homogénea.

Si queremos, podemos añadir después frutos secos (nueces, avellanas,...) y mezclamos con una cuchara.

Repartimos el preparado en las cápsulas de magdalenas.

Horneamos entre 12 y 15 minutos (dependiendo del horno)

Y... ¡ya está! Más simple, imposible.



Ya sólo queda dejar que se enfríen en una rejilla.

Los podemos comer tal cual, o espolvoreados con azúcar glas, cacao en polvo o una mezcla de ambos.


Otra opción es, ya que están en cápsulas de magdalenas, decorarlos como si fueran cupcakes. Yo los he adornado con buttercream de chocolate blanco.



Como veis, es tremendamente fácil y rápido de hacer, y las opciones de presentación muy amplias. Así que... ¡ya no hay excusas para preparar brownies!

Espero que os haya gustado esta receta y... ¡nos vemos en el próximo post!

Si os ha gustado, recordad que podéis compartirla muy fácilmente en vuestras redes sociales favoritas, con los botoncitos que hay aquí debajo.

¡¡¡Besos!!!

¡Más premios! ¡Qué ilusión!

A lo largo de esta semanita, nos han llegado varios premios. He optado por reunirlos todos en este post, para hacerles los honores.

Quiero daros las gracias muy sinceramente a los que os acordáis de mí para darme estos premios. Me hacen siempre muchísima ilusión y me animan a seguir con esto del blog. ¡Gracias, gracias, gracias!

Por supuesto, como siempre, os animo a visitar los blogs que me han concedido los premios, porque son todos estupendos y están haciendo un trabajo magnífico. Incluiré enlaces permanentes a los mismos en mi blog, en los apartados correspondientes a cada premio, para que podáis encontrarlos allí cuando os apetezca.

Sé que cada premio tiene sus condiciones particulares, entre las que están el concederlo a un número determinado de blogs. Yo no puedo seguir las reglas estrictamente, porque me supondría que, sólo hoy, tendría que dar premios a 61 blogs en total, lo que es un despropósito (me tendría que dedicar en exclusiva a esto, y no podría seguir colgando recetas, que es el verdadero propósito del blog y por lo que me concedéis los premios). 

Por eso, como esta vez son tres premios distintos, voy a conceder cada premio a cinco blogs, lo que hace un número total de quince (que ya es mucho más razonable). Os doy de antemano la enhorabuena a todos, porque os merecéis estos premios.




El primer premio, que se llama The Versatile Blogger, ha llegado por partida doble, desde Cocinando con Estela y Pilar y Una Historia de Cupcakes y Galletas.

Cuando te conceden este premio, hay que describir cómo eres en siete frases:
  1. A mí no me gusta cocinar.
  2. Tengo 36 años.
  3. Nací en Barcelona, pero vivo en Sevilla desde hace muuuuuchos años (bueno, no tantos, que tan vieja no soy...).
  4. Soy profe de Secundaria, de Lengua y Literatura (y Latín, Inglés,...), aunque actualmente no ejerzo.
  5. Hay quien piensa que soy un poco marciana... yo les respondo "bip-bip"... ;P
  6. Me gusta leer, el cine...
  7. Me encantaría poder viajar más de lo que lo hago actualmente.
Y, por mi parte, concedo este Premio "The Versatile Blogger" a los siguientes blogs: 





También nos ha llegado otro premio Best Blog, de parte de Nissi El Gat.
Este premio viene con el siguiente cuestionario: 
  1. ¿Cuánto hace que tienes el blog? Desde julio de 2012.
  2. ¿Cuál es tu receta más visitada?  Las dos recetas que más visitas tienen son la de Arroz tres delicias y la de la Empanada boloñesa.
  3. ¿Cómo empezó tu afición por la comida? Comiendo.
  4. ¿Esta afición tiene alguna relación con vuestra actividad profesional? ¡Ninguna!
  5. ¿Cuándo decidiste crear el blog? Cuando me di cuenta de que tenía todas mis recetas desperdigadas en papelitos, que siempre se me perdían.
  6. ¿Con que finalidad lo creaste? Para tener todas mis recetas ordenadas en el mismo sitio y poder encontrarlas fácilmente.
  7. ¿Crees que es una buena forma de intercambiar información gastronómica? Por supuesto.
  8. ¿Participáis periódicamente en algún concurso de blogs de cocina? Alguna vez lo he hecho.
  9. ¿Tenéis algún bloguero famoso de referencia? Ninguno en concreto... Voy picando de aquí y de allí...
  10. ¿En qué receta estáis trabajando ahora? ... ¡eso es información clasificada!
Mis nominados para el Premio "Best Blog" son: 




Por último, El Dulce Cofrade nos ha mandado este One Lovely Blog Award, con las siguientes preguntas, que paso a responder a continuación:

  1. ¿Libro favorito? "Cien años de soledad", de García Márquez.
  2. ¿Película favorita? Estoy entre "Lo que el viento se llevó" y "Blade Runner".
  3. ¿Comida favorita? Chocolateeeeeeeeeee...
  4. ¿Postre favorito? Chocolateeeeeeeeee...
  5. ¿Color favorito? El rosa mariposa.
  6. ¿Ciudad favorita? Estoy cómoda en Sevilla...
  7. ¿Si pudieras ir a un sitio, dónde irías? Me gustaría hacer la Ruta 66 (USA).
  8. ¿Te gustan los animales? Mucho.
  9. ¿Prefieres cocinar para los niños o para los adultos? Preferiría no tener que hacerlo...
  10. ¿Playa o montaña? Playa.
  11. ¿Café o té? Café, sin duda... (no me gusta el té).
Mis preguntas para los blogs a los que voy a conceder este premio son las siguientes:
  1. ¿Cuál es tu libro favorito?
  2. ¿Cuál es tu comida favorita?
  3. Odio la moda de los años...
  4. Mi palabra favorita es: 
  5. No puedo pasar sin...
  6. Me irrita profundamente...
  7. ¿Cuál ha sido la mayor sorpresa que te has llevado en tu vida?
  8. No me gustan las películas en las que...
  9. ¿Cuál fue el día en el que recuerdas haberte reído más en tu vida?
  10. Me gustaría viajar a...
  11. Me encanta que la gente que me rodea...
Y los blogs que van a tener que responderlas, porque les concedo el Premio "One Lovely Blog Award", son los siguientes: 



Bueno, pues ya hemos terminado por hoy con los premios. Para mañana... ¡más cositas! Besitos y sed buenos (o no...).