Tarta de cumpleaños, de chocolate y plátano


Hoy es mi cumpleaños, así que he preparado esta supertarta superchocolateada. Llevaba bastante tiempo con antojo de una tarta decorada con rosetas, así que he aprovechado para hacer la prueba. Me dije: "yo lo intento... si no me sale, siempre la puedo hacer lisa o con una cenefita". ¡¡¡Y me salió a la primera!!! Estoy contentísima.

Pero es que la tarta no sólo parece de cuento por fuera, sino que por dentro tiene este aspecto:


Y sí: está tan jugosa como parece.

Como estoy segura de que se os está antojando, os cuento cómo la he hecho.

Primero, he preparado un bizcocho de limón (RECETA), en un molde altito de 15 cm de diámetro.



Lo dejé enfriar toda la noche dentro del frigorífico, para que se compactara un poco y fuera más fácil de cortar sin que se desmoronara.

Cuando fui a montar la tarta, ya esta mañana, hice primero una buttercream de chocolate negro (RECETA), pero con las siguientes cantidades de ingredientes, para tener suficiente para toda la tarta:
  • 350 gr de azúcar glas
  • 350 gr de mantequilla sin sal a temperatura ambiente
  • 200 gr de chocolate negro de cobertura
  • 2 cucharadas de postre de extracto de vainilla 

Una vez preparada la buttercream, corté el bizcocho en tres capas con un cuchillo largo de filo.

Para montar la tarta, unté primero una capa de buttercream sobre la primera capa. Encima del chocolate, dispuse rodajas finitas de plátano maduro.


Puse la capa central de bizcocho y repetí la misma operación:


Después, puse la parte de arriba del bizcocho y cubrí la tarta entera con una fina capa de buttercream, para tapar grietas y sujetar las migas.



Lo metí en el frigorífico, para que se endureciera esta capa. También metí el resto de buttercream para que se enfriara y cogiera la consistencia adecuada para poder trabajar con la manga pastelera. Lo mantuve una hora más o menos.

Después, sólo me quedó empezar a dibujar las rosetas. He usado la boquilla 1M de Wilton (una boquilla ancha de estrella abierta). Las rosetas se hacen por filas, empezando por abajo. Y la parte de arriba la he terminado con una roseta más grande, rodeada por estrellas (todo con la misma boquilla), para variar un poco.



Sinceramente, me ha resultado mucho más fácil de hacer de lo que pensaba, para lo llamativo que es el resultado.


Y tanto la textura como la combinación de sabores son excelentes, así que... ¡sólo nos queda comérnosla!

¿Queréis un trozo?




Galletas de chocolate




Estas galletas de chocolate son muy fáciles de hacer y dan muy buenos resultados. Están riquísimas solas, pero, por su textura y consistencia, también son apropiadas para decorarlas. De hecho, he basado la receta en la que ya os di hace un tiempo de las galletas de mantequilla.

INGREDIENTES

  • 125 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 125 gr de azúcar
  • 200 gr de harina
  • 50 gr de cacao en polvo sin azúcar
  • 1 huevo
  • 1 cucharada de postre de azúcar vainillado

El cacao en polvo que yo uso es el de la marca Valor, que es especial para repostería. Yo lo compro en el Mercadona. Os pongo la foto, para que sepáis cuál es:


PREPARACIÓN


Mezclamos bien la harina y el cacao en un bol, con una cuchara, y reservamos.

Batimos en un bol grande la mantequilla y los dos tipos de azúcar, hasta obtener una mezcla homogénea y esponjosa. Añadimos el huevo y volvemos a batir.

Incorporamos la mitad de la mezcla de harina y cacao y batimos. Después, añadimos la otra mitad y terminamos de mezclar bien, primero con una cuchara y luego amasando con la mano.

Cuando tengamos una masa compacta y homogénea, hacemos una bola, la envolvemos con film transparente y la metemos una media hora en el frigorífico, para que que luego sea más fácil de manejar.

En el momento de sacar la masa del frigorífico, ponemos a precalentar el horno a 180 grados.

Estiramos la masa con ayuda de un rodillo, sobre una superficie enharinada, y la cortamos con ayuda de los cortapastas de las formas que elijamos. Yo, en esta ocasión, como las quería casi todas redondas (y no tengo cortapastas de esa forma), he usado un vaso. Aunque también he hecho algunas pequeñitas en forma de estrella y de mariposa.


Una vez cortada la masa, vamos retirando los bordes sobrantes y levantamos con cuidado las galletas (para que no se nos deformen). Yo me ayudo de un cuchillo sin punta. Las colocamos en una bandeja de horno preparada con papel de horno.

Los recortes de masa, por supuesto, los volvemos a amasar y a estirar con el rodillo, que de ahí se sacan más galletas.

Horneamos las galletas alrededor de 10 minutos, dependiendo del horno. Cuidado, porque como son de color oscuro no veremos que se están tostando. Hay que estar pendientes, y vigilar hasta que dejen de estar brillantes. Entonces, esperamos un poquito más y... ¡las sacamos!

Dejamos enfriar un par de minutos en la misma bandeja del horno. Después, las pasamos a una rejilla y dejamos que se enfríen completamente.

Cuando salen del horno están un poco blandurrias, pero es normal. Cuando se enfrían, la mantequilla se solidifica y se quedan crujientes. Lo que sí es cierto es que hemos de tener cuidado de que no se nos deformen mientras se enfrían, por lo que hemos de dejarlas lo más planitas posible.

Una vez frías, nos las podemos zampar tal cual (que están buenísimas, saben mucho a chocolate), o podemos decorarlas. Os pongo un par de ejemplos de decoración con estas galletas, para que veáis lo que dan de sí unas simples galletas redonditas.

Pueden convertirse en unas galletas infantiles, con fondant:



O podemos hacer una decoración más "adulta" con glasa y unas plantillas (stencils):


Esta última se hace en un momento y es un buen recurso para decorar unas galletas en tiempo record.

Y, por supuesto, se pueden hacer mil cosas más. ¡Lo que se os ocurra!

Mis One Lovely Blog Awards


Este premio nos lo han concedido los siguientes blogs:

Muchísimas gracias por los premios, sabéis que me hacen mucha ilusión. Y, como forma de agradeceros el que os acordéis de mí para concedérmelos, dejo el enlace permanente a vuestros blogs.

¡¡¡Premios y más premios!!!

Como ya sabéis aquellos de vosotros que me leéis en Facebook, en las últimas semanas me han estado llegando varios premios (¡5 en total!), pero hasta ahora no he tenido un rato para sentarme y hacerles los honores con una entrada en el blog. Dichos premios ya los he ido agradeciendo en Facebook (qué menos), pero, como siempre, incluiré aquí un enlace permanente a los blogs que me lo conceden. Los enlaces los podéis ver pinchando, en la columna de la izquierda, en las fotos de cada premio.

Quiero daros las gracias a todos: a los que pensáis en mí para concederme estos premios (muchísimas gracias, sabéis que me hacen mucha ilusión), y a los que me leéis (muchas gracias por estar ahí, sin vosotros esto sería muy aburrido).

Cada premio tiene sus propias reglas, y depende de quien te lo conceda esas reglas también cambian. Normalmente, el recibir un premio implica la responsabilidad de transmitirlo a otros blogs (según cada premio, a un número determinado de ellos). En esta ocasión, como son varios premios los que nos ocupan y no tengo mucho tiempo, me veo en la obligación de uniformar criterios en este sentido y conceder cada premio a tres blogs.

Bueno, que no me quiero alargar demasiado. Vamos allá con los premios.

PREMIO BEST BLOG ON FACEBOOK 

EL CAMINO VERDE



Muchísimas gracias a Paul, de El Camino Verde, por este premio y las emotivas palabras que lo acompañan. En serio, consiguió que se me saltaran las lagrimitas...


PREMIO LIEBSTER




Nos han llegado también dos Premios Liebster, de la mano de El Dulce Cofrade y de Frikirepostera. ¡Mil gracias a las dos!
Fátima, de El Dulce Cofrade, nos manda el premio con unas preguntitas, que paso a responder a continuación:

  1. ¿Por qué hiciste el blog? Para tener todas mis recetas ordenadas y en el mismo sitio, y por si alguna amiga me pedía alguna, pasarle simplemente el enlace. Pero ha ido creciendo y ha cobrado vida propia... jejeje...
  2. ¿Tenedor o cuchara? Depende del frío que haga: cuanto más frío, más cuchareo.
  3. ¿Dulce o salado? Depende del hambre que tenga: si de verdad tengo hambre, prefiero lo salado mil veces.
  4. ¿Quién te enseñó a cocinar? Mi madre fue la que sentó las bases de mis conocimientos culinarios, aunque no la escuchara demasiado, porque nunca me ha gustado cocinar. Pero lo cierto es que también soy bastante autodidacta.
  5. ¿Tu vocación frustrada? No creo en las vocaciones frustradas, sino en las que aún no he tenido tiempo de cumplir.
  6. ¿Animal favorito? Los perros.
  7. ¿Libro preferido? Difícil pregunta, pero si tengo que escoger uno me quedo con "Cien años de soledad", de García Márquez.
  8. ¿Pelicula favorita? "Lo que el viento se llevó", "Blade Runner"...
  9. Tu lugar para desconectar... La playa.
  10. ¿Algo que no soportas es...? La incoherencia.
  11. ¿Fumas? No.
 Las preguntas que lanzo a mis nominados para este premio son las siguientes: 
  1. ¿Cuál es tu libro favorito?
  2. ¿Cuál es tu comida favorita?
  3. Odio la moda de los años...
  4. Mi palabra favorita es: 
  5. No puedo pasar sin...
  6. Me irrita profundamente...
  7. ¿Cuál ha sido la mayor sorpresa que te has llevado en tu vida?
  8. No me gustan las películas en las que...
  9. ¿Cuál fue el día en el que recuerdas haberte reído más en tu vida?
  10. Me gustaría viajar a...
  11. Me encanta que la gente que me rodea...
 Los blogs que elijo para el Premio Liebster son:

  1.  El Camino Verde
  2. Cocinando dulce y salado 
  3. A yo yo yo yo yo yo yo kiero una fofu

 ¡Enhorabuena!

PREMIO BEST BLOG




Desde A yo yo yo yo yo yo yo kiero una fofu nos ha llegado este Premio Best Blog. ¡Muchas gracias, Belén!
Este premio viene con el siguiente cuestionario:
  1. ¿Chocolate blanco o negro? Negro, sin duda.
  2. ¿Por qué le pusiste ese nombre a tu blog? Porque no me gusta cocinar.
  3. ¿Cocinas por necesidad o por afición? Por necesidad.
  4. ¿Visitas un blog y te haces seguidora para apoyar? Si me gusta lo que veo, sí.
  5. Un libro que te guste: "Cien años de soledad", de García Márquez.
Y yo le concedo el Premio Best Blog a:

  1.  Recelandia
  2. Alice's Sweet Cakes
  3. Rosana's Biscuits
¡Enhorabuena!

ONE LOVELY BLOG AWARD



 
Y el último premio que nos ha llegado es el One Lovely Blog Award, que nos lo ha concedido Mari Carmen de Cocinando dulce y salado. ¡Muchisísimas gracias!

Y el Premio One Lovely Blog goes to:

  1. Cuqui´s Cook
  2. El Dulce Cofrade
  3. Frikirepostera
 ¡Enhorabuena!

Aguacates rellenos


Esta receta resulta sorprendente, tanto por lo fácil que es (importante), como por su sabor y presentación. Así que nos servirá para fardar delante de nuestros invitados, o simplemente para apañar una cenita rápida y fresquita.

INGREDIENTES


  • 2 aguacates bien maduros
  • 4 palitos de cangrejo (surimi)
  • Un puñado de gambas peladas cocidas
  • Un puñado de taquitos de jamón
  • Salsa rosa 
  • "Caviar" (sucedáneo de caviar, huevas de lumpo,...)
  • Limón

Las cantidades de ingredientes sirven para una cena para dos (cada uno se come un aguacate entero) o para un entrante o primer plato para cuatro (medio aguacate para cada uno).




PREPARACIÓN


Hemos de tener descongelados con antelación los palitos de cangrejo (si es que son de los congelados). Las gambas también han de estar descongeladas y cocidas, para que les de tiempo a enfriarse.

Los aguacates tienen que estar bien maduros. Si no lo están al comprarlos (que es lo que suele pasar), lo mejor es dejarlos madurar unos días fuera del frigorífico, envueltos en papel de periódico.

Partimos los aguacates por la mitad, a lo largo, y retiramos los huesos. Esto lo haremos con cuidado de no romper la piel, porque la vamos a usar.

Vaciamos los aguacates con una cuchara y ponemos la carne en un plato. Le echamos un buen chorro de limón, para que no se ponga negro. También frotamos con zumo de limón la cara interna de las cáscaras vacías.

Aplastamos bien la carne de los aguacates con un tenedor. Si el aguacate está lo suficientemente maduro, ésta será una operación fácil. Pero si no está maduro del todo (y la carne aún está dura), lo mejor es batirlo con la batidora. Pero hemos de tener en cuenta que la textura no va a ser la misma y, por supuesto, el sabor tampoco. Aunque nos puede servir para salir del paso.

Cuando tengamos la carne de los aguacates hecha una masa, añadimos los palitos de cangrejo (en trocitos), las gambas cocidas (también partidas) y los taquitos de jamón. Mezclamos bien con una cuchara, hasta obtener una masa homogénea.

Con ayuda de la cuchara, rellenamos las cáscaras de aguacate con esta mezcla. Compactamos y aplanamos la superficie, con cuidado de no romper la cáscara.



Cubrimos con salsa rosa (yo no tenía y mezclé mayonesa con ketchup).

Por último, simulamos el hueso del aguacate con una cucharada de "caviar".


Dejamos enfriar en el frigorífico y... ¡listo!

Se come directamente, con una cucharilla.


Galletas de queso azul y nueces


Encontré esta receta de galletas saladas en el blog de Gallecookies (si no lo conocéis, os aconsejo que le hagáis una visita, porque tiene unas cosas estupendas), y tuve un antojo repentino. Así que no paré hasta que las hice... ¡y están buenísimas! Tienen una textura estupenda y un sabor riquísimo. Y, además, son muy fáciles de preparar. ¿Qué más se puede pedir?

La receta que os incluyo es casi igual que la de Gallecookies, con mínimas variaciones.

INGREDIENTES

  • 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
  • 100 gr de queso azul
  • 1 huevo
  • 150 gr de harina
  • 60 gr de nueces troceadas
  • Una pizca de pimienta blanca

PREPARACIÓN


Ponemos en un bol la mantequilla, el queso y la pimienta y los batimos bien.

Agregamos la harina y mezclamos con una cuchara.

Ahora echamos las nueces troceadas y las repartimos bien por toda la mezcla con la cuchara.

Batimos el huevo, lo añadimos a la mezcla y amasamos con la mano, hasta obtener una masa homogénea.

Formamos un cilindro con esa masa (de unos 5 cm de diámetro), lo envolvemos en film transparente y lo metemos en el frigorífico, por lo menos una hora, para que se endurezca.

Precalentamos el horno a 180 grados.

Sacamos la masa del frigorífico, quitamos el film transparente y, con un cuchillo afilado, lo cortamos en rodajas de 0,5 cm (más o menos).



Las colocamos en una bandeja de horno, preparada con papel de horno.




Horneamos unos 10 minutos, hasta que estén doraditas. Les damos la vuelta y las horneamos otros 5 minutos para que se doren por el otro lado. Los tiempos son orientativos: lo mejor es estar pendientes.

Dejamos enfriar y... ¡listas!


Tartaletas de crema de queso y fresas maceradas en vinagre



Sí, aunque suene un poco raro, las fresas maceradas en vinagre tienen un sabor exquisito. Este postre es muy sencillita de hacer, para que veáis que no hace falta complicarse demasiado la existencia para hacer algo especial.

Con esta receta participo en el Reto de Marzo de Cocineros de Mundo en Google+ en el apartado de Dulce, así que... ¡deseadme suerte!


Como podéis ver, he usado tartaletas de las que venden preparadas. Si lo preferís, también las podéis hacer vosotros mismos, usando masa quebrada horneada en unos moldes adecuados.

INGREDIENTES


- Una caja de tartaletas preparadas: la he comprado en el Mercadona, vienen 16.

- Para la crema de queso:
  • 150 gr de azúcar glas
  • 100 gr de queso blanco para untar
  • 50 gr de mantequilla a temperatura ambiente
- Para las fresas maceradas:
  • 2 o 3 fresas maduras
  • Un chorro de vinagre de vino blanco
  • Azúcar
 




PREPARACIÓN


Primero preparamos la crema de queso. Batimos el azúcar glas con la mantequilla, hasta obtener una mezcla homogénea y esponjosa. Agregamos el queso (que tiene que estar frío de la nevera) y volvemos a batir, hasta que esté todo bien mezclado. Metemos la crema en la nevera para que se endurezca un poco (por lo menos una hora).

Mientras la crema coge cuerpo, vamos a dejar macerando las fresas. Las lavamos y cortamos en trocitos pequeños. Las ponemos en un bol y les echamos por encima un chorrito de vinagre de vino blanco y dos o tres cucharadas de azúcar (según lo dulces que las queramos). Removemos bien, tapamos el recipiente y reservamos.



Cuando la crema esté lista, ya sólo nos queda montar las tartaletas.

Primero, ponemos la crema de queso en una manga pastelera con una boquilla de estrella ancha. Podéis ver que yo estoy usando como manga una bolsa para congelados (es bastante más barato que una manga desechable y, para este tipo de cremas, sirve igual). Para llenarla con más facilidad, la ponemos en un vaso.



Cuando tenemos la manga lista, llenamos todas las tartaletas, dibujando una espiral.



Después, con una cuchara, escurrimos bien el almíbar de las fresas y vamos colocando varios trocitos en cada tartaleta.


¡Y listo! ¿Verdad que tienen buena pinta?


Empanada de dátiles con queso y bacon



La empanada boloñesa era fácil... pero ésta lo es aún más. La única "dificultad" es tener a mano los ingredientes para montar las empanadas, porque no requiere cocinar nada previamente.

Y es que el hojaldre es uno de esos ingredientes básicos que nos pueden sacar de un apuro. Yo siempre tengo un paquete de hojaldre congelado, porque me sirve para apañar en un momento una comida o un postre sin tener que trabajar demasiado.

Pero, claro, para trabajar con hojaldre es requisito indispensable el tener horno. Yo he estado muchos años sin horno, y me volvía tarumba buscando recetas fáciles (sobre todo postres) que no requirieran horneado. Desde luego, mi vida es mucho más fácil desde que tengo horno. Pero, pensando en aquellos de vosotros que no lo tengáis, para facilitaros la búsqueda de recetas, voy a crear una nueva categoría ("etiqueta"): Recetas sin horno. Las categorías de búsqueda las tenéis en la columna de la izquierda, bajo el título "Algunas ideas". Si pincháis en cada categoría, veréis que os hace una búsqueda de recetas clasificadas según la misma. La mayoría de las categorías son ingredientes (por ejemplo, si pincháis en "Chocolate", os aparecen todas las recetas con chocolate de mi blog).

Evidentemente, esta empanada no va a aparecer en la nueva categoría, pero os animo a hacerla, porque se hace en un momento y está... ¡riquísima!




INGREDIENTES


Los ingredientes son para dos personas (para dos empanadas individuales)

  • Una placa de hojaldre congelado, que habremos dejado que se descongele
  • 4 lonchas de queso: yo uso Edam
  • 4 lonchas de bacon
  • 8 dátiles: mejor al natural, que no sean confitados (para que no resulte demasiado dulce)

PREPARACIÓN


Precalentamos el horno a 200 grados.

Cortamos la lámina de hojaldre (rectangular) en 4 cuadrados iguales. Colocamos dos de ellos en una bandeja del horno, que habremos preparado con papel de horno. Pinchamos los dos cuadrados de hojaldre con un tenedor, para que no se infle.



Lavamos los dátiles, los partimos por la mitad (a lo largo) y retiramos los huesos.

Cortamos las lonchas de bacon por la mitad (a lo ancho).

Ahora, montamos el relleno de las empanadas. Sobre cada cuadrado de hojaldre, ponemos (en este orden):

  • 1 loncha de queso
  • 2 mitades de loncha de bacon
  • 4 dátiles, abiertos por la mitad
  • 2 mitades de loncha de bacon
  • 1 loncha de queso



Sobre las últimas lonchas de queso, colocamos los otros dos cuadrados de hojaldre que teníamos apartados. Para cerrar las empanadas, apretamos los bordes y vamos doblando y trenzando la pasta hacia arriba, dando pellizcos.



Una vez cerradas las empanadas, pinchamos el hojaldre de arriba con un tenedor. Ahora podemos pintar la superficie con huevo batido (yo no lo hago, porque para la cantidad que preparo me sobraría mucho, y me da pena gastar un huevo para eso).
Metemos las empanadas en el horno y esperamos a que el hojaldre esté doradito (tardará unos 12 minutos, dependiendo del horno). Y... ¡listo! 

Si las queréis preparar con antelación, podéis luego comerlas frías o templadas, que también están muy ricas. Pero si preferís calentarlas... NUNCA en el microondas, porque el hojaldre se queda lacio. O las volvéis a meter unos minutos en el horno, o las ponéis en el microondas sólo con la función de grill.

Si te ha gustado esta receta, recuerda que puedes compartirla muy fácilmente, con los botoncitos que hay aquí debajo.

Besitos y... ¡hasta el próximo post!

Trufas


Es lunes... Hace frío y llueve... ¿Y si nos alegramos un poco la existencia con unas trufas?
Se hacen en un momento y no tienen complicación alguna. Si os gusta el chocolate... ¡no hay excusa!
Además, ¡mirad qué buena pinta tienen!



INGREDIENTES 


Con estas cantidades, salen unas 40 trufas.

  • 200 gr de chocolate de cobertura (1 tableta)
  • 150 gr de chocolate blanco (2 tabletas)
  • 400 gr de leche condensada (1 bote pequeño)
  • 1 cucharada de postre de café, ya preparado (o la punta de la cuchara de café soluble)
  • 2 cucharadas de postre de brandy
  • Cacao en polvo: yo uso cacao puro en polvo sin azúcar de Valor (que es especial para repostería), pero también podéis usar alguno similar al Cola-Cao
  • Fideos de chocolate


PREPARACIÓN


Troceamos todo el chocolate, blanco y negro, y lo fundimos en una cacerola a fuego lento. Si lo preferimos, también lo podemos hacer en el microondas, pero con cuidado de que no se queme.

Una vez derretido el chocolate, vertemos la leche condensada, el café y el brandy. Removemos bien, para obtener una mezcla homogénea. Si usamos café soluble, lo mezclamos antes en un vasito con el brandy, para disolverlo.

Dejamos reposar un rato, para que se enfríe y se espese bien la mezcla.

Ahora toca hacer las bolitas. Si la mezcla no tiene la consistencia adecuada, podemos agregar cacao en polvo para espesarla. Lo hacemos poco a poco, removiendo bien. Cuando veamos que ya podemos darle forma a la masa, vamos haciendo bolitas con ayuda de una cuchara de postre.

Cuando tengamos hecha cada pelotita, la rebozamos en fideos de chocolate o en cacao en polvo (que tendremos preparados en sendos platitos, para facilitarnos el trabajo). A mí, personalmente, me gustan más con cacao, pero hago de los dos tipos para que haya variedad. Si os apetece algo distinto, también las podéis probar con coco rallado.

Y, para terminar, colocamos la trufa ya terminada en una cápsula para trufas (o para minicupcakes, si preferís otros diseños). Esto es opcional, pero facilita el almacenaje, ya que evita que se peguen entre sí. Y, además, luego son más fáciles de comer.

Cuando las tengamos todas hechas, las metemos en un recipiente bien cerrado y las dejamos enfriar completamente en la nevera, para que terminen de endurecerse.

En invierno, os aconsejo que las saquéis del frigorífico un rato antes de comerlas (en verano no hace falta).