Bizcocho de yogur

Esta es la "famosa" receta del bizcocho de yogur. Es un bizcocho muy fácil de hacer y que queda muy jugoso. Se puede usar esta misma receta como base para hacer magdalenas o cupcakes.

INGREDIENTES

  • 1 yogur blanco sin azúcar

  • Con la medida del vasito de yogur: 1 de aceite de girasol, 2 de azúcar y 3 de harina.

  • 3 huevos

  • 1 sobre de levadura

PREPARACIÓN


Precalentar el horno a 180 grados.

Poner todos los ingredientes en un bol grande y batir bien con la batidora.

Verter toda la mezcla en un molde de horno engrasado.

Se puede espolvorear la superficie con azúcar o colocar nueces y encima el azúcar.

Hornear unos 30 o 35 minutos, hasta que al pinchar el centro salga limpio. Pero no abrir el horno antes de 20 minutos, porque se estropea. Si la superficie se pone muy oscura pero aún no está hecho, bajar un poco la temperatura.

Dejar enfriar un poco antes de desmoldar.

Una vez frío, lo puedes adornar a tu gusto: rellenarlo, ponerle una cobertura de chocolate o glaseado (si le has puesto nueces por encima, no lo cubras).

CUPCAKES: conceptos básicos



Aquí os voy a dar unas nociones teóricas de estos dulces que tan “de moda” se han puesto, para que nadie que se acerque por primera vez a este mundo de la repostería creativa se sienta perdido.

¿CUPCAKE O MAGDALENA? ¿EN QUÉ SE DIFERENCIAN?


He estado leyendo sesudas y larguísimas definiciones de las diferencias entre un cupcake y una magdalena. Parece que, en teoría, la diferencia está “en la masa”, es decir, en el bizcocho… Pero ya os digo que esto es en teoría, ya que luego, en la práctica, las recetas de los bizcochos de uno y otro dulce son tan variadas, que muchas veces coinciden.

Así, para que nos entendamos, he llegado a la conclusión de que un cupcake no es más que una magdalena con un tipo de decoración específico. Es decir, que podemos elaborar cupcakes a partir de recetas básicas de magdalenas.

Ah, por cierto, muffin es magdalena en inglés.

¿QUÉ ES UN CUPCAKE?


En inglés, “cupcake” significa algo así como pastel de taza. Es decir, se trata de hacer un pastel completo en raciones individuales, del tamaño de una taza.

Varios son los elementos fundamentales de un cupcake. El primero es el bizcocho, que sirve de base para este dulce. El bizcocho suele presentarse dentro de una cápsula de papel, más o menos decorada. Pueden ser desde los papelillos básicos para hornear magdalenas hasta elaboradas composiciones. Hay páginas de Internet en las que se pueden descargar plantillas decoradas para imprimirlas y adornar la base de nuestros cupcakes. IMPORTANTE: meter en el horno SÓLO cápsulas adecuadas para ello (las que imprimamos nosotros, se las pondremos cuando ya se hayan horneado, por ejemplo).

El bizcocho del cupcake puede ir relleno, o no, de mermelada, chocolate, caramelo,… El relleno se puede inyectar con un utensilio específico, o podemos hacer un agujero en el centro del bizcocho (con un descorazonador de fruta, por ejemplo) y llenarlo con lo que hayamos elegido.

Y, por último, la decoración: sobre el bizcocho, colocamos el topping, icing, glaseado, buttercream,… En unos sitios se llama de una forma y en otros de otra, pero básicamente consiste en una crema a base de mantequilla y azúcar glas, colocada con más o menos gracia encima del pastelito y, a veces, adornada con figuras de azúcar u otras cosas. A veces, sobre una capa fina de esa crema, se coloca una lámina de pasta de azúcar (fondant) ornamentada.

Personalmente, últimamente he aborrecido las cremas a base de mantequilla: no me terminan de gustar. Por eso, prefiero usar ganaché de distintos chocolates (blanco, negro, con leche) para hacer la cobertura de los cupcakes.

¿QUÉ NECESITO PARA EMPEZAR A HACER CUPCAKES?


Lo primero, ganas de meterte en la cocina.

Es importante también no hacerlos cuando hace mucho calor, ya que puede resultar muy engorroso trabajar con las cremas de mantequilla y azúcar si la temperatura ambiente es elevada.

Por lo demás, para empezar, sólo se necesitan unos utensilios muy básicos:
  • Cápsulas o papelillos para magdalenas. 
  •  Un molde metálico para magdalenas: que nos ayudará a que los papelillos no se abran mientras se hornean y nuestros cupcakes queden perfectos.
  • Una manga pastelera. Lo ideal es que tenga una boquilla de estrella lo más grande posible, para hacer esa espiral tan resultona sobre el pastelito.
  • Algo para rellenar el bizcocho: un descorazonador, una jeringa, una boquilla especial para manga pastelera... Si queréis saber más sobre el relleno de magdalenas, podéis leer este post.
¡Y ya está! Eso es lo básico. Luego, sobre todo para trabajar la decoración en pasta de azúcar (fondant), si conviene tener algunos cortapastas de distintas formas, pero no es imprescindible.

En cuanto a los ingredientes, como en realidad los cupcakes son magdalenas decoradas, hemos de dividirlos en dos grupos:
  • Los ingredientes normales para hacer bizcochos, que ya dependerán de cada receta.
  • Los ingredientes específicos de decoración. Algunos, como la pasta de azúcar (fondant) y los colorantes en pasta o gel, sólo se encuentran en tiendas específicas (online o físicas). Sí que es cierto que algunos de estos ingredientes los podéis encontrar en El Corte Inglés, aunque tienen muy poquita variedad... pero os pueden sacar de un apuro. 
Bueno, pues nada más por hoy. Espero que os resulte útil la información que os he dado y que os animéis a hacer muuuuchos cupcakes... ¡que no es tan complicado!

Si vivís en Sevilla, o alrededores, y no sabéis dónde comprar lo necesario para hacer vuestros cupcakes, podéis consultar este directorio de tiendas de repostería creativa que os he preparado.
Besitos y... ¡hasta el próximo post!

Galletas de frutas secas



¿Os acordáis de las galletas de chocolate (cookies) que hicimos hace una temporadita? ¿Verdad que eran fáciles? Pues tomando como base la misma masa de galletas, podemos hacer esta otra variante. Yo lo que suelo hacer es que preparo una tanda de masa y, como cunde mucho, hago parte de chocolate, parte de frutas,...

INGREDIENTES

  • Masa de galletas
  • Frutas desecadas variadas (yo compro un paquete en el Mercadona, que trae pasas, plátano, coco, calabaza confitada,...)
 

PREPARACIÓN


Precalentar el horno a 150 grados. Preparar dos bandejas de horno con papel para horno.

Las cantidades son a ojo, según te guste con más o menos fruta. Mezcla bien los trozos de fruta fruta con la masa para galletas, que tendremos ya preparada. Yo no le he puesto a la mezcla las rodajas de plátano desecado, porque resultan muy grandes y las he reservado para adornar.

Hacer bolitas con la masa y aplastarlas sobre el papel, dándole forma redondeada con los dedos. Han de quedar lo más finas posible, para que no resulten muy duras.




En el centro de cada galleta, poner una de las rodajas de plátano que habíamos reservado y presionar un poco.


                  

Hornear unos 15 minutos más o menos (hasta que adquieran el color deseado), a media altura. Mientras se va horneando una tanda, puedes ir preparando la siguiente en la otra bandeja.

Salen del horno un poco blandurrias, pero no te asustes, porque cuando se enfríen se endurecerán y quedarán crujientes.

Pan de queso y aceitunas



Este pan está buenísimo calentito, y es muy fácil de preparar. No os dejéis asustar porque la lista de ingredientes parezca larga, ya que son cosas muy fáciles de encontrar y, además, la elaboración de este plato es de lo más sencilla.

INGREDIENTES

  • 100 gr de aceitunas sin hueso (rellenas de pimiento, puedes poner negras,...)
  • 50 gr de pimiento morrón
  • Tomillo picado
  • 125 gr de queso rallado (yo uso emmental)
  • 350 gr de harina
  • 2 cucharadas de postre de levadura
  • 1/2 cucharada de postre de bicarbonato
  • Mostaza
  • Sal y pimienta
  • 2 huevos
  • 2 yogures blancos sin azúcar
  • 50 ml de leche
  • Aceite de oliva

    PREPARACIÓN


    Precalentar el horno a 180 grados.

    Picar las aceitunas y el pimiento. Mezclarlos en un recipiente con el queso y una cucharada de postre de tomillo. Reservar.

    Poner en un recipiente para batir: la leche, los yogures, los huevos, una cucharada de postre de mostaza, una cucharada de postre de sal, una pizca de pimienta y 2 cucharadas soperas de aceite de oliva. Batir bien con la batidora.

    Echar en un bol grande la harina, la levadura y el bicarbonato. Añadir la mezcla de aceitunas y queso. Mezclar bien. Hacer un hueco en el centro y verter la mezcla de yogures y huevos. Remover con una cuchara, hasta obtener una mezcla espesa y pegajosa.

    Poner esta mezcla en un molde rectangular, previamente engrasado, y alisar la parte superior. Para decorar, espolvorear más tomillo y sal (aquí puedes poner sal en escamas o alguna de estas sales superpijas).

    Hornear unos 40 o 45 minutos, hasta que el pincho salga limpio en el centro (ten en cuenta que el queso estará derretido: nunca estará limpio del todo).

    El pan como mejor está es recién horneado, así que desmóldalo rápido (ayúdate de un trapo para no achicharrarte) y… ¡a comer! Se sirve en rebanadas. Llena bastante, así que si lo acompañas de un gazpacho o una sopa ya tienes la comida lista.

    Para recalentarlo: meter en el horno envuelto en papel de aluminio. A temperatura ambiente también está muy rico.

    Cañas de chocolate: ¡más fácil, imposible!



    Vale, ¿y qué os cuento de esta receta? Es muy fácil y se hace en un momento.

    Aquí os explico cómo hacer las cañas grandes de chocolate, como las que venden en las pastelerías. Pero siguiendo la misma técnica las podéis hacer del tamaño que queráis, incluso preparar mini-hojaldres. Lo que sí debéis tener en cuenta es que cuanto más pequeñas sean las piezas de hojaldre, menos tiempo tardarán en hacerse en el horno, así que es bueno vigilarlas, para que no se nos quemen.

    Si os gustan las cañas de chocolate, seguro que también os gustarán las cañas de cabello de ángel. Y si sois como yo, que os pirra el hojaldre, tanto dulce como salado, os dejo aquí el enlace a un recopilatorio de 7 recetas muy fáciles con hojaldre, que seguro que os interesa y podréis sacar ideas.


    Aquí os pongo también la foto de las mini-cañas de chocolate:



    INGREDIENTES


    No pongo las cantidades, porque es "a ojo": ¡depende de la cantidad que queráis hacer!

    • Hojaldre
    • Crema de cacao (tipo Nocilla)
    • Azúcar glas
    • Fideos de chocolate


      PREPARACIÓN


      Espolvorear azúcar glas en la encimera o superficie lisa donde vayas a trabajar.

      Pon la lámina de hojaldre sobre el azúcar y espolvorea más azúcar sobre ella. Estirar un poco con un rodillo. Un truco: si no tienes rodillo, puedes usar un vaso cilíndrico con la superficie lisa. Cuesta un poco más, pero da el apaño.

      Cortar el hojaldre estirado en tiras. Con la ayuda de dos cucharas, extender una capa generosa de crema de cacao en el centro de cada tira, dejando los bordes limpios, para poder cerrarlos.

      Doblar uno de los bordes, a lo largo, sobre el relleno de cacao. Doblar después el otro, para cerrarlo. Presionar un poco para que se pegue el hojaldre (no mucho, que si no se espachurra). Darle la vuelta, para que siempre nos quede abajo el cierre del hojaldre (si no, se abren el el horno). Cortar a la longitud deseada.



      Por ejemplo, para cuatro cañas grandes, yo uso una lámina de hojaldre. Pero si cortáis las láminas más finas y luego los rollos los cortáis en más trozo, podéis hacer mini-hojaldres rellenos.

      Poner en una bandeja de horno, preparada con papel de horno. Es importante que el cierre del hojaldre quede hacia abajo.




      Hornear en el horno precalentado a 200 grados entre 10 y 20 minutos (dependiendo del tamaño de las piezas).

      Cuando el hojaldre haya subido y esté dorado, sacar de horno y dejar templar al aire.

      En un bol pequeño, poner una cucharada sopera colmada de azúcar glas. Añadir entre media y una cucharada sopera de agua y mezclar muy bien. Tiene que quedar un almíbar blancuzco y pegajoso.

      Con una brocha de silicona, pintar la parte superior de las cañas con el almíbar y espolvorear los fideos de chocolate. Si no tenemos brocha, lo podemos hacer con una cucharita. Lo importante es que el almíbar les da brillo y sirve para que se peguen los fideos.





                                 


      ¡Y listo! Se puede comer caliente (¡cuidado, no os queméis!), de la nevera, a temperatura ambiente... Está rico de todas formas. Si os gusta calentito, le podéis dar un calentón el el horno o con el grill del microondas. Pero no lo calentéis con la función normal del microondas, porque el hojaldre no queda bien.

      Espero que os guste tanto como a nosotros. Yo las hago con bastante frecuencia, porque están muy ricas y se hacen en un momento (sobre todo las "minis").

      Si os ha gustado esta receta, recordad que podéis compartirla muy fácilmente en vuestras redes sociales favoritas, con los botoncitos que hay aquí debajo.

      Besitos y... ¡hasta el próximo post!