Magdalenas rellenas: distintas técnicas (jeringa, manga pastelera y descorazonador)



El verano no es la mejor época del año para hacer pasteles con coberturas y glaseados: aunque los conserves en la nevera, a los pocos instantes de servirlos ya se ponen pringosos y medio derretidos. Pero eso no nos va a impedir criar lorcillas: si no podemos trabajar con el exterior de los dulces, hagámoslo con el interior.

Para rellenar magdalenas, podéis hacerlas vosotros o comprarlas hechas... No es lo mismo, claro, pero el horno también da mucho calor, así que se perdona.

 INGREDIENTES

  • Magdalenas (receta aquí): mejor solas o con azúcar (sin frutos secos)
  • Mermelada de fresa
  • Sirope de chocolate
  • Cualquier otra cosa que se os ocurra


TÉCNICA DE RELLENO DE MAGDALENAS CON JERINGA



Pues la verdad es que no tiene mucho misterio. Es importante que, si usamos magdalenas caseras, éstas se hayan enfriado completamente antes de rellenarlas, para que no se desmenucen.

Para rellenarlas usaremos un utensilio similar al de la foto:


Se ve que es como una jeringa: éste lo he comprado en Hipercor, por unos 4€. Viene con varias boquillas intercambiables. Para lo que nos ocupa, vamos a usar una larga y estrecha, que nos permitirá pinchar la magdadena. Bueno, pues ya os podéis imaginar cómo se hace: se pone el relleno elegido dentro de la jeringa, se sujeta una magdalena con firmeza con una mano y con la otra se pincha con la jeringa en la parte superior y se inyecta el relleno, presionando el émbolo y subiendo poco a poco, hasta sacar la boquilla. Se repite esta operación 3 veces en cada magdalena. El truco para que queden bien rellenas es que, al retirar completamente la jeringa, asome una gotita del relleno por en agujero que hemos hecho.

Yo esta vez he rellenado varias de mermelada de fresa y otras de sirope de chocolate, pero podéis hacerlo con lo que se os ocurra, siempre que tenga la textura adecuada para trabajar con la jeringa.

Una vez rellenas, nos las podemos comer tal cual o ponerles una cobertura.

Esta técnica de relleno de magdalenas la vamos a usar mucho para hacer cupcakes.

Podéis hacer también lo mismo con una manga pastelera, si le acopláis una boquilla similar a la que lleva la jeringa (que las hay).

TÉCNICA DE RELLENO DE MAGDALENAS CON DESCORAZONADOR


Además de la técnica de relleno con jeringa que os acabo de explicar, también podemos rellenarlas de una forma muuuucho más sencilla, aunque el resultado queda visualmente más feote, por lo que necesariamente tendremos que ponerles una cobertura a las magdalenas. 

Con ayuda de un descorazonador, hacemos un agujero en el centro de la magdalena, que rellenaremos con lo que queramos (mermeladas, caramelo, ganaché, leche condensada,...). Luego, volvemos a colocar el trozo de bizcocho que hemos sacado con el descorazonador. Quedará algo así:

Ensalada de arroz con queso y salmón



Un plato fresquito que se prepara en un momento, para variar un poco de la ensalada de pasta.

Yo compro la bandejita de queso y salmón en Mercadona, que está cortado y aliñado con aceite y eneldo. Pero si no lo encuentras, también lo puedes hacer tú en casa.

El arroz para ensaladas es una mezcla de arroz vaporizado de grano largo, arroz rojo y arroz negro. Lo venden ya mezclado y envasado, pero si lo prefieres, puedes sustituirlo por arroz blanco, aunque ten en cuenta que para las ensaladas siempre va a quedar mejor si es vaporizado, porque el grano va a quedar suelto.

INGREDIENTES


  • 200 gr de arroz para ensaladas
  • 1 bandeja de dados de queso y salmón (Mercadona)
  • 1 tomate mediano / grande
  • Aceite de oliva
  • Sal
  • Salsa de yogur

PREPARACIÓN


Cocer el arroz con un chorrito de aceite y sal. Para cocer el arroz, normalmente la cantidad de agua es el doble del volúmen del arroz (si el arroz ocupa un vaso, pondremos dos de agua). Pero cuando se trabaja con arroz vaporizado, siempre hay que añadir más agua, porque si no queda duro.

Cuando el arroz esté cocido, escurrir y enfriar debajo del grifo, removiendo bien con la mano. Escurrir toda el agua y poner en una fuente.

Partir el tomate en dados y añadir al arroz. Poner también los dados de queso y salmón, pero sin el aceite que llevan.

Aliñar con aceite de oliva y sal y enfriar en el frigorífico.

Servir bien frío con la salsa de yogur, para que cada uno se ponga la cantidad que quiera.

Brownies



En esta receta es importante coger el punto de cocción, porque es muy fácil que queden secos o que, incluso, se quemen. La comprobación con el palillo de madera es un buen truco.

INGREDIENTES

    • 200 gr de mantequilla
    • 200 gr de chocolate de cobertura
    • 3 huevos
    • 275 gr de azúcar
    • 25 gr de azúcar vainillado
    • 125 gr de harina
    • Una pizca de sal
    • 75 gr de nueces picadas (opcional), o avellanas,...
    • Azúcar glas y/o cacao en polvo para espolvorear



      PREPARACIÓN


      Precalentar el horno a 180 grados.

      Forrar un molde de horno rectangular de unos 20x30 cm con papel de horno (esto es muy importante: si no lo haces, aunque engrases el molde se van a pegar).

      Derrite el chocolate con la mantequilla en el microondas. Mezclar muy bien.

      Pon los huevos y los dos tipos de azúcar en un bol grande. Batir con la batidora hasta que haga burbujitas. Soltamos la batidora y a partir de ahora mezclaremos con una cuchara.

      Añadir el chocolate y la mantequilla y mezclar.

      Incorporar la harina y la sal. Mezclar.

      Si le pones frutos secos, añadir ahora y mezclar.

      Verter la mezcla en el molde preparado y alisar la superficie.




      Hornear unos 25 minutos. La parte superior ha de quedar cocida y agrietada y la interior jugosa. Empezamos a comprobar a los 20 minutos: pinchar con un PALILLO DE MADERA (no metálico) el centro. Si aparecen algunas migas húmedas al retirar el palillo, aunque salga también líquido, es que ya está cocido.



      Sacar del horno y dejar a temperatura ambiente y sin sacar del molde una media hora. Espolvorear azúcar glas, cacao en polvo o una mezcla de ambos.

      Cortar la pasta en cuadraditos. Ya puedes desmoldar y guardar (yo los guardo en la nevera, como todos los dulces caseros).